domingo, 4 de junio de 2006

Reseña: ¿De qué están hechos los sueños?


Por Alberto Calvo

En realidad no es mi intención responder esa pregunta, pero si fuera más cínico tal vez podría decir que están hechos de papel, cartón, tela, plástico, plastilina, celuloide y cualquier otro material utilizado por Dave McKean para recrear el mundo visitado por Helena, la protagonista de MirrorMask, pues al menos me resultan creíbles.

Helena es hija de los propietarios de un circo, pero odia el estilo de vida que llevan, viajando de un lugar a otro y repitiendo los mismos actos de música y malabarismo una y otra vez. Aparentemente ella desea otra clase de vida y por ello confronta todo el tiempo a su madre, hasta que esta cae gravemente enferma. Helena se siente culpable y no puede dejar de pensar en lo cruel que fue con su madre.

En vísperas de que operen a su madre, Helena tiene un sueño, pero es una clase muy especial de sueño, lleno de rostros familiares pero a la vez desconocidos. Libros voladores, esfinges no muy inteligentes, sombras que amenazan con devorar la ciudad entera y una misteriosa y temible Reina Negra cuya amenaza pesa sobre todos los habitantes de ese peculiar mundo, son sólo algunos de los elementos presentes en la surrealista visión que McKean nos presenta en MirrorMask.

Visualmente, la película es un gran logro de McKean, quien exitosamente logra dar vida a creaciones que antes sólo imaginábamos en papel. La trama pasa por demasiados lugares comunes como para ser considerada como innovativa u original, pero la acostumbrada brillantez de Gaiman en los diálogos consigue al menos dotar de un cierto aire de frescura a la historia. Tal vez el único pero que se le pueda encontrar a la película sea el ritmo semilento con que se suceden los acontecimientos. Es evidente que se trata de una labor de amor, y quizás esa sea la razón por la que McKean se resistió a hacer algunas de las secuencias más rápidas o más cortas.

Las actuaciones del elenco, compuesto por actores casi desconocidos fuera del Reino Unido (con la probable excepción de Gina McKee, a quien algunos tal vez recuerden por su participación en Notting Hill), son bastante sólidas y parejas, y aún cuando el soundtrack peca de genérico y falto de imaginación, tiene algunos momentos sobresalientes.

Al final uno se queda con la sensación de que la cinta queda a deber un poco, en parte por la reputación de los creadores involucrados y en parte porque la historia en si es bastante simple. Si son fans de Gaiman y/o de McKean, sin duda no pueden perdérsela. O si son fans de la fantasía tradicional no épica, como la de Alicia, El Mago de Oz o Peter Pan, pueden encontrarse con una agradable sorpresa.

Aún si son de los que opinan que MirrorMask hubiese funcionado mejor como libro ilustrado, hay para ustedes una opción, pues hace varios meses salió a la venta el libro MirrorMask: The Illustrated Film Script, el cual contiene el guión de la película junto con los storyboards, así como una gran cantidad de ilustraciones, algunas tomadas directamente de la película, otras diseñadas específicamente para esta edición, y algunas más son fotos del set de filmación con momentos detras de cámaras con el reparto y staff de la película.

En términos generales, la película pudo haber sido mejor, pero no por quedarse corta quiere decir que sea mala. De hecho considero que es una digna adición a la colección de cualquier cinéfilo amante de la fantasía. Y la única respuesta honesta que puedo hallar a la pregunta que me hice más arriba es, simplemente, de imaginación pura.

Descarga el Trailer de Mirrormask






Por Esteban Pedreros.

Buscando un poco más de perpectiva en nuestros comentarios intentaremos siempre dar más una opinión sobre las películas que reseñamos... siempre que sea posible.

No soy fanático de Neil Gaiman y lo digo casi con vergüenza.... cada vez que los comentarios son unánimamente favorables hacia una obra, al menos trato de leerla y formarme mi propia opinión.. ¿es buena, es mala, será el clásico caso del "traje del Rey"?... lo cierto es que no tengo nada contra Gaiman, simplemente no sintonizo bien con la clase de historias que se puede leer en Sandman, las encuentro buenas, pero no me interesan demasiado.

Dave McKean es otra historia... desde que lei Arkham Asylum quedé fascinado con su estilo, no lo encontraba ni lo encuentro apropiado para el comic, tiendo a creer que es muy confuso, pero no puedo dejar de maravillarme con la belleza de sus ilustraciones.

A pesar de haber interrogado más de una vez al distribuidor local por Mirrormask, nunca llegó la cinta a Chile así que solo pude verla gracias a un amigo que la encargó afuera...
me quedé dormido...

Mirrormask es una historia de fantasía eso ya lo tenemos claro, pero en mi opinión, al menos a nivel de historia, padece horrorosamente de caer una y otra vez en lugares comunes, ideas como libros voladores que se sienten cuando uno les habla mal o un mundo donde todos los personajes parecen sacados de un circo un teatro de marionetas o un dibujo hecho para matar el tiempo es interesante, pero finalmente pesa el ritmo lento de la película y la sensación de que todo lo que uno ve lo vio antes, pero distinto.

Esta sensación se compensa con un goce visual que al menos a mi me resulta poco común en la filmoteca universal. Cada lugar común está dotado de una grandilocuencia gráfica imponente, cada idea revisitada toma un sabor distinto con el cuidado trabajo de edición y composición que tiene ésta película... el ritmo es lento, la historia suena conocida, pero no me canso de decirlo... ver esta película es una experiencia visual magnífica y sí, sólo por eso merece la pena verse.. bastante más que lo que puede decirse de varias películas que alcanzan mayor difusión y recaudan más dólares.

Helena crea su propio mundo en papel para escapar de una realidad de circo y fantasía, donde siente estar viviendo el sueño de alguien más (su padre), pero estar dejando pasar su propia vida en algo que no está segura de querer.

Tras la enfermedad de la madre de Helena se destapa la fantasía del relato, en la cual uno puede tomar al menos dos interpretaciones... que todo lo que vemos ocurre realmente, o que no es más que una fuga de realidad por sentimiento de culpa. Elijo la primera, que nos lleva por el clásico sendero del creador confrontando su propia obra y tomando responsabilidad de sus acciones.

Aún cuando no es una gran película Mirrormask es toda una experiencia, les recomiendo verla al menos para formarse su propia opinión... y claro, también para atestiguar la imaginería visual del siempre notable Dave Mckean.

6.5 de 10 CVs

Aprovecho de publicar un pequeño Video para abrirles el apetito por la cinta:


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