lunes, 5 de junio de 2006

MR - Crisis Aftermath: The Spectre #1...

Bienvenidos a Nuestra Primera Mesa Redonda.

En ésta sección haremos un comentario semanal sobre un cómic que nos haya llamado la atención. La idea de ésta sección es ofrecerles una variedad de opiniones sobre un mismo cómic, porque en la variedad está el gusto.

Crisis Aftermath: The Spectre #1

Escritor: Will Pfeifer.
Dibujante: Cliff Chiang .
Portada: Cliff Chiang.
Color: David Baron.
Letrista: Rob Leigh.
Editores: Matt Idelson y Nachie Castro.
Editorial: DC Comics.

Fecha de Publicación: 31 de Mayo de 2006.



Por Rubén Catalán:

DC quiso cerrar la Crisis Infinita -su más reciente evento- con un par de series limitadas y especiales. Una de ellas es Crisis Aftermath: The Spectre que relata cómo el Espectro, luego de haber perdido a su último anfitrión -Hal Jordan- en las páginas de Green Lantern: Rebirth, vuelve a estar atado al alma de un hombre, brindándole estabilidad y un juicio más amplio al espíritu de venganza divino.


En este número vemos qué pasó con Crispus Allen -personaje conocido para los lectores de la finalizada Gotham Central-, luego de haber sido asesinado por un policía traidor: Jim Corrigan (nombre que los lectores reconocerán como el nombre del antiguo anfitrión del Espectro, pero que -en este caso- es sólo una coincidencia de nombres). Allen ronda los lugares que le fueron conocidos en vida, ve a su familia, asiste a su funeral, hasta que en un momento se le solicita cumpla con la voluntad de Dios y se vuelva el nuevo anfitrión del Espectro.

Si bien la idea es no adentrarse mucho en la trama de este número (para no arruinar la sorpresa a quienes lo leerán), Will Pfeifer toma una decisión que le permitirá concentrarse en los conflictos inherentes al choque que de manera natural ha de producirse en la psique de Allen al encontrarse siendo parte de un ser de gran poder atado a un destino y a una tarea, que por inhumana que parezca, no puede dejar de realizar. Lamentablemente el argumento esgrimido por Pfeifer implica que escenas del espectro que vimos en otros comics de DC (específicamente en los de Crisis), no pueden haber pasado. Dejando los problemas de continuidad aparte, el episodio en general está bien armado y ejecutado. El lector puede identificarse con las decisiones tomadas por Allen, o si no, al menos comprenderlas. Se establecen bases para los próximos números, revelando algunas cosas, y dejando como misterios otras cuantas. ¿Qué sucederá con el asesinato de Allen?, ¿Corrigan sufrirá la Venganza Divina por parte del Espectro?, ¿quién es el anciano?, ¿por qué, y para qué asesinó a un hombre en un ritual aparentemente satánico?, ¿qué pasó con esa botella? En algunos números más lo sabremos…

El dibujo es bastante bueno, manteniendo un estilo bastante estándar a lo largo del número. Aunque no tengo referencias anteriores del artista, Cliff Chiang, parece ser que por lo menos en el lado del arte esta serie no defraudará. Es muy temprano aún para ver cuál es el nuevo ángulo que se investigará en la relación simbiótica (¿o parásita?) del Espectro, o si Pfeifer podrá capturar la esencia del personaje de Allen (que viene de un periodo bastante extenso en Gotham Central), pero lo que si es cierto es que la serie parte con buen paso. No es una genialidad, pero es una lectura entretenida.

Evaluación:
7 de 10 CVs



Por Cristian Badilla:

Qué pasa, o más bien que queremos que pase, cuando ha finalizado una “ultra mega macro-saga”, que no tuvo más revistas relacionadas porque no había papel ni tinta para seguir imprimiendo, ni dinero semanal que gastara ese fanático sicótico que lo tiene que tener todo para lograr comprender que sucede en las historias que ha venido siguiendo durante tanto tiempo.

Qué pasa cuando cerramos un último número, con la promesa de que todo lo que vendrá desde ahí en adelante será un universo cohesionado, un año en adelante en el tiempo, en una nueva tierra.

La respuesta a mi parecer seria simplemente que ya no queremos seguir con esto, por cuanto el cansancio ha crecido y el dinero se han agotado. Pensando que cuando una historia tiene un fin, realmente es un término, para dar vuelta la página y seguir con una nueva historia. Lamentablemente el comic de este comentario, no cumple esos deseos, estirando la cuerda de forma inexplicable, porque muy poca relación tiene la verdad.

La miniserie “Infinite Crisis Aftermath: The Spectre” podría parecer que tiene un solo fin… sacarle un poco más dinero a todo el mundo que compró “Infinite Crisis” (o lo hará en español en los próximos meses), por algo lleva el logo de la macrosaga. Sin contar con que además puede de rebote sacarle un poco de dinero al que compro una de las miniseries precuela “Day of Vengeance”; y por ultimo también sacar por qué no, otro poco más a los que siguieron “Gotham Central”.

Bueno de qué va todo esto. Al final de “Day of Vengeance” y en “Infinite Crisis” # 6, vemos que el Espectro se une nuevamente a una entidad humana, el policía de Gotham y ex compañero de Renee Montoya, Crispus Allen, quien en un giro irónico del destino, fue asesinado por Jim Corrigan, un policía corrupto (y que comparte el mismo nombre con el lazo humano original de la entidad de El Espectro, semejanza que hasta el momento no tiene explicación aparente), levantándose luego de la autopsia y apareciendo en el medio de Stonehenge, cosa que no detallare en demasía porque ya es mucho el SPOILER que estoy dando del ultimo comic, que pronto se vera editado por Sticker Design y también por Vid.

El número parte con El Espectro requiriendo a Allen, luego de que ha pasado un año desde que éste rechazara el requerimiento de la entidad de Dios para ayudarlo en su cruzada de justicia divina.

Allen ha vagado como alma en pena, siendo testigo silente de la impotencia de su familia por no poder lograr justicia después de su muerte, dedicándose a ver crímenes que no podrá resolver, forzándolo dicha impotencia, esta segunda vez, aceptar el requerimiento.

Podría parecer que se están reciclando viejos personajes para algo nuevo, pero eso no es así. Esta revista en su primer número, no deja otra sensación más que se esta cumpliendo con la obligación de explicar que paso con estos personajes, por ello solo 3 números y no los 6 de la otra secuela “Battle for Blüdhaven”. Que por muy criticable que sea el querer sacar un poco más de dinero, es menos lo grave, que el simplemente olvidar que fue lo que pasó o esta pasando durante todo este tiempo en el resto de los títulos.

Vemos a un Espectro que justifica su actuar de locura desatada contra la magia, de forma calmada, buscando no repetir lo que sucedió en las semanas previas, tratando de obtener un balance entre la divinidad y la humanidad (que por estar sin ese lazo humano, logro ser manipulado e inicio una secuencia de locura sin sentido que pudimos ver durante más de 6 meses en diferentes comics) y lo primero que hace es ¡quedar sin un lazo humano por un año!.... ¿acaso no queda la duda que lo vuelva a hacer de nuevo?. Bueno, lo explicaremos suponiendo que Dios despertó de su letargo y se dio cuenta lo que su instrumento de justicia estuvo haciendo durante este tiempo y arreglo su actitud (por cierto este es un Dios más en la tradición judía que cristiana, por cuando es un Dios vengativo que castiga con firmeza a los injustos y pecadores, más que con el perdón luego del arrepentimiento).

Pero no puedo pasar por alto, que Crispus Allen decide satisfacer su curiosidad siguiendo a Batman hacia su cueva, para averiguar su identidad. Olvidando los autores que Batman se supone que no estará durante todo ese año que Allen esta bajando como un fantasma.

La idea que se supone nos queda es que en alguna parte de los tres números, Allen/El Espectro, buscara venganza contra el Jim Corrigan asesino de policías, y crucemos los dedos por que por fin cierren toda esta historia para que los personajes puedan ser usados a futuro sin la carga en la historia, para eso tienen dos números más. Donde este funcionó como presentación, el otro supongo que será el de desarrollo y el tercero de cierre.

En cuanto a los dibujos, me parece que el trabajo de Cliff Chiang, creo que cumple de forma suficiente al plasmar las reacciones de los personajes que quiere mostrar la historia; aun cuando debería borrar la barba que ahora usa El Espectro (menos mal no le puso lentes). Se cae en no detallar todos los escenarios, pero dudo que este sea el encargo más importante que le hayan hecho, como para haber detallado cada una de las viñetas de forma prolija.

El trabajo en la historia de Will Pfeifer se intenta desmarcar de Infinite Crisis, dándonos indicios que retomara en parte el final de Gotham Central (aun cuando esta es una revista completamente distinta) o se ira por otro lado en busca de un asesino ritual que supongo en algo estará relacionado con el propio asesinato de Allen ya que lo descubre en el sitio de su muerte; pero la macrosaga de Infinite Crisis y relacionados fue tan fuerte que honestamente me cuesta ver a El Espectro como un ser con el cual un mortal común y corriente puede tener una conversación como aquí se nos presenta. Aun así se gana un buen punto al citar a Voltaire para justificar la existencia de un ser que en la costumbre cristiana de un Dios de amor, no tendría cabida alguna. Son las escenas donde aparece El Espectro las que más me dejan satisfecho, que son las menos.

Las posibilidades de ver este miniserie en castellano en Sudamérica son verdaderamente nulas, y tampoco es que sea algo tan importante, de verdad dudo que esta historia tenga un peso fundamental en la historia del DCU a futuro más que sentar las bases de lo que pasara con El Espectro, personaje de mayor data y supongo que le interesara más conservar a la DC que el propio Crispus Allen, quien dudo que sin El Espectro tenga alguna preponderancia más allá de la que tuvo en Gotham Central. Tal vez Planeta en España podría publicarla, pero no apostaría mis últimos pesos en ello.

El empeño de querer cerrar historias no vale la pena en realidad cuando hubo mil números antes para hacerlo, especialmente cuando a El Espectro se refiere, en todo caso ojalá el número dos tenga más actos de Venganza medios rebuscados y más detallados, que al fin y al cabo es para lo que sirve y queremos ver a El Espectro.

Evaluación:
5 de 10 CVs.



Por Esteban Pedreros:

Lo primero que llama la atención de ésta revista es la leyenda que aparece al final de los créditos de la página 2 “Basado en ideas y personajes desarrollados por Greg Rucka”, y es que lógicamente ésta revista debió estar escrita por Rucka. Crispus Allen fue uno de los personajes protagónicos de la excelente Gotham Central, más específicamente, uno de los “bebés” de Rucka, junto a la Detective Montoya que hoy es una de los protaganistas de “52”.

Al hacer esta lectura vengo con algunos prejuicios, no me gustó Crisis Infinita, el Día de la Venganza me pareció la segunda miniserie más floja y con la premisa más idiota de todas, y asignar a Crispus Allen el rol del Spectre no me parece lo más adecuado.

Intentando dejar todo eso a un lado veamos lo que sale....

Crispus Allen rechazó el rol del Spectre, un año después repasa lo que ha sido su vida en el último año, su vida como fantasma (piensen “Ghost”, la película de Demi Moore y Patrick Swayze -sí, la vi, no molesten-)...

Su familia sufriendo al ver que el responsable de su muerte sigue libre y sin posibilidades de enfrentar justicia, impotente al descubrir crímenes que no puede perseguir ni castigar.. una año ha pasado y el Spectre vuelve a preguntarle si finalmente aceptará ser uno con el Espíritu de la Venganza. Todos sabemos la respuesta.

Will Pfeifer hace un guión interesante en un principio, principalmente por los cuadros de pensamiento de Allen que suenan como película negra de los 50's, poco a poco la atmósfera de humor negro y diálogos ácidos se pierde y caemos en un lugar común tras otro... es difícil tener un nuevo Spectre cargando a cuestas una obra tan definitiva como el Spectre de Ostrander y Mandrake, y otra tan marketera como Hal Jordan/Spectre. Al mal paso darle prisa y ciertamente parece lo más sensato asumir de una buena vez que Allen es el nuevo Spectre y no demorarse explicando los por qué, no hay muchos de dónde asirse.

El dibujo de Cliff Chiang me recuerda vagamente el trabajo de Phil Hester (Green Arrow y Nightwing), es un estilo de trazo limpio y figuras simplificadas, narrativamente es claro sin embargo extraño a Tom Mandrake y la atmósfera lúgubre que era capaz de darle al Spectre... tal vez Cliff Chiang no sea la mejor elección para ésta revista, pero al menos el tono que adoptará la serie aún está por verse y no es posible juzgar acabadamente la simbiosis Escritor/Dibujante.

Hay muchas cosas que no me cuadran con éste nuevo Spectre, sospecho que hay mucha mano editorial en buscar ampliar los orígenes raciales de los personajes DC, y creo que ésa es la razón de que se haya forzado tanto la adopción del manto del Spectre por un personaje de una serie tan aterrizada como Gotham Central. Crispus Allen está de vuelta cuando debió seguir muerto o nunca morir para empezar, un pez fuera del agua con el Poder de la Venganza de Dios, blanco como la Harina, pero con pera candado... todo parece apuntar a que éste nuevo Spectre no llegará lejos desde el punto de vista creativo.... habrá que esperar el término de esta primera miniserie para saber bien qué esperar del personaje.

Evaluación:
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