viernes, 30 de junio de 2006

Warren Ellis en Comic Verso

Warren EllisEn Diciembre de 1998 Warren Ellis dio una conferencia en la Universidad de Trieste, Italia, sobre cómics (fumetti), el arte del futuro...

Alberto se encargó de la traducción y de solicitar la debida autorización, así que casi podríamos decir que Warren Ellis escribió para Comic Verso... casi...

El Último Arte:
"Comics, Multimedia y el Futuro."

Una conferencia dictada en la Universidad de Trieste, Italia.
16 de Diciembre de 1998


Hola.

Veo que no hay mucho que hacer en Trieste los viernes por la tarde.

Gracias por tomarse la molestia de asistir y tomar asiento. Mi nombre es Warren Ellis. Escribo comics. Eso no significa, como alguna vez insinuó una pequeña anciana que pronto morirá, que yo escriba las palabras en los globitos que el artista amablemente me proporciona. Significa que yo creo toda la maldita cosa y que el o la artista hace lo que yo diga.

Un guión completo para comic incorpora prosa, guión teatral, guión cinematográfico, diseño gráfico y diseño publicitario. El comic es un medio bastardo, un arte multimedia en si mismo, un híbrido del siglo XX surgido de otra media docena de artes. En otras partes de Europa el comic es llamado el Noveno Arte. Y dado que nunca nadie me ha mencionado la existencia de un Décimo Arte, tiendo a pensar que los comics son también el Último Arte. Soy un escritor de comics británico trabajando para el mercado americano de comics. He estado escribiendo desde alrededor de 1990. Apenas hace un par de años que mi trabajo empezó a estar disponible fuera de los países de habla inglesa. lo cual significa que le tomó a un inglés más de una década escribiendo para América poder ser considerado un escritor europeo, lo que es vagamente ridículo.

En una época en la que parece que Europa es propiedad de Disney, siento ser parte de una tradición a punto de desaparecer; soy un escritor de comics que no escribe comics para niños. Conocí a un artista italiano del Pato Donald hace unos meses en Noruega. Un hombre muy agradable y excelente compañía. Pero me está matando. Ese pato bastardo y sus pestilentes amigos se extienden sobre la cultura como una sábana sofocante. Los comics siguen revolviéndose y arañando debajo de ella, tratando de tomar aire, peleando por un poco de luz para poder crecer. Estoy escribiendo en un tiempo donde los comics finalmente se están convirtiendo en un arte adulto y creíble.

Y justo cuando estamos llegando ahí, algún imbécil viene a decirnos que el papel es obsoleto y que cualquier cosa digna de atención sucederá ahora en la pantalla de una computadora. Diablos, con el DVD se nos invita a ver películas en nuestras computadoras si así lo preferimos.

Fui traído aquí, a un costo fantástico -el cual seguramente fue cubierto con los impuestos que ustedes hacen todo lo posible por no pagar- para hablarles de comics, multimedia, y el futuro. Lo que implica no solo que los comics tienen algo que ver con multimedia, sino que también tienen un futuro. Y esa última insinuación es algo que llena de calor a mi ennegrecido y pequeño corazón. En Gran Bretaña apenas y se puede hablar de un presente para los comics, así que olvídense de pensar en el futuro. En América, administraciones horrorosas y un enorme vacío donde debiera estar el talento han llevado a muchas discusiones apresuradas y en susurros acerca del futuro, o de si es que habrá alguno.

Fue el futuro lo que hizo que el comic americano se colapsara.

Es una historia larga y aburrida. Les voy a contar una parte de ella.

Todo tiene que ver con Marvel Comics. Marvel Comics era propiedad de Ron Perlman, quien también era dueño de muchas otras compañías, como la firma de cosméticos Revlon. Él compró Marvel y luego adjudicó la deuda contraída al comprar Marvel a Marvel. Lo que es un tanto complicado. Esa es la clase de mentalidad que ha hecho de América el parangón moral y financiero que es hoy en día. El caso es que Marvel de repente se encontró con un enorme deficit que tenían que superar. Y la única forma de hacerlo era apoderándose del negocio del comic americano - en el corto plazo. A largo plazo, es probable que hubieran tenido que asesinar a aquel pato bastardo y apoderarse también de Europa.

Así que hicieron sus planes. Produjeron una vasta cantidad de comics, inundando al mercado con basura. Diseñaron un esquema para concentrar todo el poder en los comics en un sólo par de manos a base de destruir el viejo sistema de distribución de comics. Compraron de inmediato otra compañía de comics, con el único fin de apoderarse del departamento de coloreado por computadora de esa compañía. Pagaron por un área propia en America Online, el proveedor de internet más popular de los Estados Unidos, e intentaron crear "ciber-comics". Todo en un intento de secuestrar el futuro para sus propios fines.

Cayeron en bancarrota.

Ahora Marvel es apenas una sombra de si misma. Incluso hay una posibilidad de que dejen de existir como productores de comics nuevos en poco más de un año. Su plan de concentrar todo el poder en los comics en un solo par de manos funcionó a la perfección. Desafortunadamente no fueron sus manos en las que recayó el poder. El departamento de color por computadora era reconocido como un desastre antes de que Marvel lo comprara, porque nunca se molestaron en aprender una de las lecciones más importantes que nuestro futuro multimedia nos puede enseñar -la magia de la computadora y la habilidad para mover un mouse no sirven de nada sin inteligencia estética. Las computadoras, por si solas, no pueden hacer arte.

Y los "ciber-comics", bueno.

Aquí vamos.

Vivimos en una época en que todas nuestras artes narrativas están siendo reconfiguradas y reimaginadas para ser accesibles a través de una computadora.

Me gustan las computadoras. Tengo tres. Una grande de escritorio. Una pequeña laptop. Y una de mano que cabe en el bolsillo interior de mi chaqueta. No tengo nada contra ellas. Si a veces hago gestos o frunzo el ceño ante la idea de hacer que todo sobre la faz del planeta quepa en el monitor de una computadora, se debe a que tengo treinta años y estoy demasiado acostumbrado a cosas como el papel, o poder manosear a mi novia en la última fila del cine, o escuchar a una banda en vivo en un club caluroso y lleno de humo, y prefiero eso a leer texto en la pantalla, ver películas en el DVD-ROM o escuchar un concierto en Real Audio por las bocinas de la computadora.

Pero son cosas que están pasando. El futuro nos dicta que tendremos que pelear para que cosas como Fluxus sigan ocurriendo.

Los comics en computadora podrían no funcionar. Y eso no es bueno para nuestro futuro.

Los comics americanos ya no son una forma de arte particularmente barata. Hubo un tiempo en que costaban casi nada y eran gruesos como una novela de bolsillo. El comic americano promedio de hoy día -una delgada cosa de 32 páginas publicada cada mes- cuesta alrededor de dos dólares con cincuenta centavos. Se lee entre cinco y diez minutos. En América puedes ir a ver una película por seis u ocho dólares y ser entretenido por noventa minutos o dos horas. Puedes comprar una revista de doscientas páginas por cinco dólares. Los comics no pueden igualar esa relación de contenido-costo. Al menos no los comics americanos. Los comics japoneses, o mangas, siguen siendo muy populares y, gracias a Dios, tanto el formato clásico de antología como el álbum están lejos de morir en Europa. Pero el comic americano es un importante artefacto en la cultura de masas. Y necesita encontrar el modo de volver a ser eso y no una costosa forma de arte disponible sólo para aquellos financieramente cómodos o para los enloquecidos coleccionistas.

Y es por eso que los comics en computadora tienen que funcionar. Pero los ciber-comics de Marvel...

...bueno, hay algo que hicieron bien. No se dejaron maniatar por la tradición. Las páginas de comic que crearon, por diseño, encajaban en las dimensiones de la pantalla.

Eso es todo, si.

Creo que mi problema más grande es que todos tenían al jodido Spiderman en ellos. Oh, y las maravillosas mini-animaciones de alta tecnología, donde podían ver el brazo de Spiderman hacer esto (mueve el brazo rígidamente arriba y abajo).

Oh, y sólo era posible ver esos ciber-comics suscribiéndose a America Online, claro. Creo que aparecían cuatro páginas cada semana o dos cuando el proyecto estaba en su apogeo. Me imagino que Marvel recibía una especie de micropago cada vez que alguien accesaba a sus comics. Espero que así fuera. Porque eso abriría algunas posibilidades. Pero el resto, para mis viejos ojos, era un absoluto desastre.

Entiendan, no pretendo que el multimedia sustituya al papel o al comic estándar contemporáneo. (Aunque necesitamos considerar otra vez los formatos, pero eso es tema de otra conferencia, la cual sería mejor impartir a una audiencia que ya esté ebria.)

Lo que quiero hacer -lo que pretendo hacer- es encontrar maneras de que el comic, el arte del siglo XX, pueda renacer para el siglo XXI.

Los comics son el medio visual más accesible. No son más que palabras e imágenes. Puedes hacer lo que sea con palabras e imágenes, y hacerlo más rápido. Todo lo que necesitas son un par de ojos sanos. No necesitas un proyector o una televisión. Sólo necesitas un puñado de monedas, un vocabulario, y el poder de la vista. Son una herramienta educativa, un medio documental, la forma más rápida de ficción visual sobre la Tierra. A pesar de su marginación en la cultura occidental, los comics son la más poderosa de las artes. Sin importar que sean un medio bastardo.

Ahora, tal parece que cada vez nos acercamos más a un tiempo en que las computadoras estarán con nosotros de una manera tan constante como nuestro bolsillo lleno de monedas. Diablos, recientemente vi una computadora que cabe en el bolsillo y usa una pequeña pantalla que cuelga sobre un ojo. Demonios, incluso podría pagarla. Cuesta una vez y media lo que pagué por la PC que compré hace cuatro años. Ya tengo una computadora en mi chaqueta. Por supuesto que se trata de la chaqueta que dejé en casa, pero ustedes saben a que me refiero.

Los comics necesitan configurarse a si mismos para adaptarse a los tiempos. Si bien no como el principal medio que pondrá fin a todos los demás, si como una estación de tránsito hacia el futuro. Y es posible, puede hacerse. El próximo año voy a empezar a escribir comics serializados descargables. Al principio estarán disponibles de forma gratuita. Si consigo montar un sistema de micropagos para evitar que los artistas se quejen demasiado por el hambre, lo haré. Pero la parte económica no es la razón por la que pienso hacerlo.

Lo estoy haciendo porque no hay suficiente gente haciendo cosas similares, lo estoy haciendo porque, a través del internet, los comics han logrado penetrar en la cultura mundial. Fui contratado para asistir a este evento a través del internet. Los comics entraron a la cultura mundial por internet - y el internet pone a todo mundo al mismo nivel. Todos estamos en el mismo escalón. Yo tengo una página y Microsoft también, y es igual de fácil acceder a cualquiera de las dos. Lo que quiere decir, je, que también estoy en el mismo nivel que el pato bastardo. En la red, la competencia es uno contra uno sin ventaja para ninguno de los dos. Y si tenemos ventajas, están pueden ser canceladas por las ventajas del otro. El tiene más dinero, pero yo requiero menor tiempo de reacción.

A través del internet y otras manifestaciones multimedia, los comics, el medio bastardo multimedia original, puede ponerse al nivel de las otras formas de arte que componen nuestra cultura y decir, "soy tan viejo como cualquiera de ustedes y valgo tanto como cualquiera de ustedes, y aquí está el porque" - y mostrarnos. Podemos juntar nuestra madurez y nuestra inteligencia y esa loca necesidad de contar historias adultas que es lo que nos mantiene dentro del mundo del comic y mostrarle al mundo - de una manera económica. El futuro de los comics es su regreso a ser una forma de arte para las masas, tan amplia, profunda y brillante como el cine o la televisión. Incluso más brillante.

Me trajeron aquí para hablar de comics, multimedia y el futuro. Comics; el poder del cine, la velocidad de la televisión, la profundidad de la prosa, la belleza de la ilustración, la facilidad de acceso de una pantalla de computadora. Yo estoy aquí para decirles que los comics son el futuro.

Gracias.

Warren Ellis
Trieste, Italia

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