miércoles, 19 de julio de 2006

Reseña: X-Men #188

Escritor: Mike Carey.
Dibujos: Chris Bachalo.
Tintas: Tim Townsend y Jaime Mendoza

Colores: Studio F’S y Antonio Fabela.
Letrista:VC’s Cory Petit.
Editores: Mike Marts, Sean Ryan & Nick Lowe.

Editorial: Marvel Comics.

Fecha de Publicación: 12 de Julio de 2006

Por Cristian Badilla

Los Hombres X tienen varias revistas circulando mes a mes. Ya sea en series donde sus personajes se desenvuelven de forma unitaria; En grupos, creados a partir de la formación central o como dicen en la televisión, los spin-off; Miniseries; especiales ambientados en líneas temporales paralelas; y, por supuesto, las series centrales, que son Uncanny X-Men (la original), X-Men y actualmente se puede agregar Astonishing X-Men.

Pues bien, el cambio en el equipo creativo de Uncanny, vino de la mano con el de X-Men, donde asumen Mike Carey en la historia y Chris Bachalo en los dibujos.

Aun cuando Carey, a quien conocemos por su Lucifer (entre otros) de la línea Vertigo, trabaja por primera vez con los mutantes del Universo Marvel (hay un par de especiales con su rubrica en la línea Ultimate, con X-Men y 4F); El caso de Bachalo es completamente distinto, asumiendo nuevamente el trabajo en los lápices para los mutantes, visto anteriormente en títulos centrales, miniseries y spin-off, incluso en trabajo creativo como fue con Generación X.

La historia muestra dos líneas, en una Sabretooth (Dientes de Sable, Leónidas) esta en México, buscando la forma de ingresar a los EE.UU., pero vemos además que esta arrancando de algo o alguien, y con mucho miedo; En la otra, un equipo de los X-Men intenta ingresar a un laboratorio, que acorde a Cerebra tiene mutantes en sus instalaciones, Cíclope y Emma Frost están inconscientes. Aquí es cuando Rogue (Picara o Titania para las traducciones en español y mexicana, respectivamente) asume poderes de ambos y salva la situación. Por mientras Cannonball y Iceman descubren los cuerpos de dos sobrevivientes en el laboratorio, de lo que podría ser el trabajo de Bastión… el mismo villano de ¡Tolerancia Cero!

Cíclope decide dar la capitanía de un equipo de acción rápida a Rogue, quien se queda con Cannonball, Iceman y ¡Mystique! (a sabiendas que los traicionara, por lo que será ella, debido a su historia pasada, quien la vigilará). Por la portada podemos esperar a otros miembros que se unirán, como Cable.

Aquí se entrelazan las historias, Sabretooth llega a la Mansión de los X-Men pidiendo asilo de forma poco ortodoxa (el cual fue ofrecido a todos los pocos mutantes que quedaron luego de los eventos de House of M).

Los perseguidores de Sabretooth destruyen parte del pueblo de México que vimos en las primeras páginas, y engañan a la única sobreviviente para decir que los culpables… ¡fueron los X-Men!

Mike Carey se prepara para lanzar los dados, y el desarrollo de esta historia durara seis números. Al igual que Brubaker en Uncanny, se aleja de los hechos de Civil War para tener libertad de trabajo (salvo por la eventual participación de Cable, que es parte de guerra en su propio titulo junto a Deadpool), prescinde de Wolverine en sus filas (cosa que actualmente se agradece, que hace algunos meses aparecía en todos los títulos mutantes y en Nuevos Vengadores), pero todo sin olvidar lo hechos que han pasado en Deadly Genesis y las series de los X-Men. Hay una escena con Charles Xavier donde se demuestra la relación que comente en mi reseña de la semana pasada). Aquí se presenta al nuevo equipo y se dan luces de lo que vendrá, los X-Men acusados falsamente, Dientes de Sable y algo relacionado con Bastión, que no es gratuita su mención en las primeras paginas (aun cuando se podría estar preparando desde ya la base para el segundo arco argumental de Mike Carey, porque se comprometió por 12 números con el titulo de X-Men).

En cuanto al trabajo de Bachalo, me reconozco un fan, por lo que mi objetividad se puede ver un poco opacada (ojo que no es Romita Jr. pero esta dentro de lo mejor de Marvel, además que conoce a los personajes, por lo que no le es difícil identificarlos (aun cuando vemos un Cannonball más viejo y un Iceman que varia acorde quien lo dibuje), me agrada su forma de darle movimiento y acción a los personajes, como también me agrada ese estilo casi caricaturesco que puede tomar, pero manteniendo de forma muy interesante las dimensiones y los decorados.

Tal vez no me agrado la paleta de colores un poco oscura y el entintado varia entre las hojas, lo que no es raro, tomando en cuenta que hay dos entintadores en este número, lo que hace que algunas viñetas en especial las primeras de Sabretooth hagan que las formas no sen tan claras por el grueso del entintado que hacen ver bien cual es la posición del movimiento.

El título X-Men puede ser encargado directamente a los EE.UU. o esperar a su publicación por Panini España, bajo el mismo nombre, X-Men, con distribución a tiendas en Sudamérica, así que atentos dentro de lo que viene en los próximos meses, porque tanto el trabajo de Carey y el de Brubaker comentado la semana pasada, son un buen comienzo para meterse en el mundo de los mutantes, y que mejor que en nuestro propio idioma, aunque haya que esperar un poco de tiempo.

Evaluación:

8 de 10 CVs

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