viernes, 28 de septiembre de 2007

12 - PdVP - Dragonball y el misterio de la Continuidad



Por John J. Mejía

"Un poco torpe, alegre y muy cariñoso". Con estas palabras el narrador describe la personalidad de Goku en el último capítulo de la serie japonesa Dragonball, creada por Akira Toriyama como manga en 1984 pero que alcanzó su mayor popularidad en las pantallas de televisión.

En los 90s este Animé se convirtió en todo un fenómeno, especialmente en Latinoamérica donde la serie fue (y aún hoy es) transmitida sin mayores cortes ni censuras. La característica más sobresaliente de esta serie y la que en un momento dado llamó la atención de padres e hijos (más allá de la excesiva violencia que reinó especialmente durante la temporada Dragonball Z), fue el hecho de que los protagonistas envejecían, algunos se casaron e incluso tuvieron hijos y nietos. Durante los 508 capítulos y casi 20 películas, la serie mantuvo una creciente continuidad.

La continuidad de una historia (cualquier historia que se prolongue en el tiempo) es la que le permite a los protagonistas de la misma, crecer y evolucionar. Claro que para ello se requiere de una poca complicidad por parte del lector, en el sentido que los autores de las historias requieren que el lector guarde en la memoria los recuerdos de esas historias pasadas. Esto le evita al autor tener que contar en cada nuevo capítulo detalles del pasado. De dónde viene el protagonista, cuándo se casó, dónde perdió el ojo izquierdo, etc. Esta facilidad no es impedimento para que, de cuando en vez, se publique una breve reseña recontando sus orígenes o un evento del pasado que resulte crítico para la nueva historia que se va a contar. Algo como lo que acostumbraban algunos shows de televisión de los 90s, que siempre incluían algún capítulo hacia el final de cada temporada, donde repasaban los mejores momentos hasta el presente, haciendo énfasis (si era el caso) en apartados que requerían fueran tenidos en cuenta por el televidente para los capítulos finales.

En la primer temporada de Dragonball conocemos a Goku en sus primeros años y como poco a poco va encontrando los amigos que lo acompañaran durante la serie. Juntos comparten aventuras cada vez más complejas y elaboradas. Hacia el final se nos presenta a un Goku adolescente que debe cumplir con un compromiso de matrimonio previamente pactado con un personaje que aparece a mitad de temporada, la valiente y decidida Milk (nombre dado en la traducción mexicana de la serie). Para la siguiente temporada el nombre cambia a Dragonball Z y de entrada se anuncia que han pasado varios años y que ahora hay un pequeño Goku, que tiene por nombre Gohan. Mucho de esta nueva temporada muestra el camino seguido por Gohan para convertirse en un poderoso guerrero, siguiendo los pasos de su padre. A esta altura ya los televidentes debimos sufrir con la muerte de Goku, así como celebrado su regreso a la vida para salvar el día (como todo héroe que se respete), gracias a la magia de las esferas de Dragón. La primera vez que Goku o alguno de sus amigos visitó la tumba, el golpe para los fans fue bastante fuerte, toda vez que se les había tomado bastante cariño. Pero luego que este ciclo de muerte y resurrección se repitiera (notan como use antes la expresión "la primera vez"?), estas visitas al otro mundo pasaron a convertirse en sólo eso, visitas. Un recurso empleado y abusado para mantener a algunos protagonistas fuera de escena y poder dar pantalla a nuevos personajes o evolucionar a algunos coprotagonistas del pasado.


En los cómics el tema de la continuidad fue introducido hace ya varios años pero pareciera que hoy día comienza a convertirse en un arma de doble filo. Marvel Comics fue una de las primeras compañias editoriales en aprovechar el tema de la continuidad en favor de sus historias. Spider-Man por ejemplo, comenzó como las aventuras de un adolescente que adquiere poderes y habilidades proporcionales a los de una araña. Lleva una vida tranquila en los suburbios, donde vive con su anciana tía, mientras va al colegio y cursa sus estudios regulares hasta graduarse. Pasa luego a la universidad, donde conoce a su primera novia, quien luego morirá gracias a las mañas de uno de sus peores enemigos, comenzando así un período de duelo y aceptación que dura varios meses. Con el tiempo se gradúa de la universidad y comienza su vida profesional, cosa bastante difícil debido a sus actividades como el trepamuros del barrio, pero que no le impiden enamorarse de nuevo y casarse con la sensual Mary Jane Watson. Y ahora qué? Hijos? Envejecer? Morir? Quedarse en los treinta y tantos por siempre mientras el resto del mundo continúa cambiando? Retornarlo a una fase previa de su vida, con la edad actual pero sin los compliques del matrimonio? He ahí el dilema con la continuidad. Hasta dónde llevar la evolución de un personaje sin que (en el caso de los cómics comerciales) se pierda su atractivo y pueda continuar explotándosele.

Otro caso particular en los cómics de Marvel es el del Señor y la Señora Fantásticos. Hace ya varios años tuvieron un hijo, Franklin Richards, y aunque él niño ha crecido, sus padres parecen no envejecer.

El ejemplo más claro del caso donde un personaje envejece más lento que los demás a su alrededor lo encontramos en Batman. Su compañero de aventuras, Robin, comienza sus andanzas a muy temprana edad, lo que le gana el sobrenombre de "el chico maravilla". Con el tiempo tuvo la edad y el coraje para independizarse, mientras que Batman adoptaba (luego de algunos meses en tiempo del cómic, lo que puede equivaler a algunos años en tiempo de nuestra Tierra, según conveniencia de la casa editorial) a un nuevo Robin para luchar a su lado. Este nuevo Robin encontró un final trágico a manos de los lectores, que votaron y decidieron que muriera (en un evento bastante publicitado en su época). Un tiempo después, un nuevo Robin apareció para ocupar su lugar, esta vez con el beneplácito de los lectores. mientras el Robin original se reforzaba en su identidad como Nigthwing. Es así que luego de varios años y de que el Robin original es ahora un hombre adulto, nos encontramos con un Batman que no ha envejecido al mismo ritmo. Un paradigma de los riesgos de la continuidad.

Otro problema con el que se encuentran los lectores en ocasiones, ocurre cuando un autor decide cambiar ciertos aspectos del pasado para favorecer una historia nueva, hecho que puede ocurrir de forma accidental o intencional. En consecuencia, los editores intentaran conciliar ese pasado con el nuevo mediante alguna explicación más o menos convincente. O en algunos casos, la prudencia les indicará que es mejor "dejar así las cosas" e ignorar la divergencia. Un ejemplo lo brindó Joeph Loeb durante su paso por Superman, donde alteró la versión aceptada del origen del personaje y luego crearon toda una saga ("Regreso a Krypton") para justificarla. Pero la cosa se complicó y llevó a más y más cambios que han hecho que hoy día nadie sepa a ciencia cierta qué es "oficial" en la historia pasada de Superman.

Para la tercera y última temporada (y más corta sea dicho de paso) llamada Dragonball GT, Goku regresa con su esposa y amigos, luego de pasar varios años entrenando por fuera. Sus hijos están ya bastante crecidos y como ya se había revelado previamente, la herencia extraterrestre de Goku le permitió envejecer a un ritmo mucho más lento que el resto de sus coprotagonistas, conservándose más joven que ellos. Sin embargo, los autores consideraron que la serie se había alejado mucho de sus raíces, así que en un intento por revivir la magia de la serie original y atraer a nuevos y jóvenes espectadores, hicieron que Goku volviera a ser niño. Con eso tendrían Goku para rato sin preocuparse porque el resto del mundo continuara cambiando.

Algo que tienen claro los autores es que las historias de sus personajes deben cambiar de tono conforme pasa el tiempo. Cuando Goku comenzó sus andanzas en busca de las esferas de Dragón, la serie estaba orientada a niños. Para la etapa Dragonball Z estos niños estaban ya más grandes y pedían mayores emociones (lo que en algún momento se tradujo en mayor violencia y derramamiento de sangre, lo que origino algo de censura en varios países). Esta misma filosofía la tienen creaciones literarias como el célebre Harry Potter, de la inglesa J. K. Rowling, donde cada nuevo libro iba aumentando en tono respecto a la trama y forma de narración, al igual que iban creciendo los lectores originales de la misma.

Para personajes como Spider-Man o Superman, ya con varias décadas encima, es complicado el tema de la continuidad. Nadie quiere que su superhéroe favorito envejezca o quiere leer las historias de sus hijos o nietos. Cada generación quiere leer sobre las aventuras de Peter Parker y Clark Kent, los rostros y nombres "reales" bajo los disfraces de colores. Y cuando algún osado editor ha intentado sacarlos del juego, los mismos fans se encargan de obligarlo a volver al punto de partida. Así las cosas, las editoriales no pueden ya permitir que sus héroes sigan envejeciendo. Qué hacer entonces? En 1986, DC Cómics se las ingenio para producir la historia de un megaevento que terminó con el relanzamiento de varios de sus personajes icónicos (Superman uno de ellos), contando de nuevo sus historias desde cero. Siendo así, la máxima "lo viejo vuelve a ser nuevo" se hizo popular. Pero esta clase de trucos no puede repetirse indiscriminadamente (aunque en los últimos años DC parece haberlo olvidado). Cómo tener entonces un Spider-Man que de nuevo sea adolescente y atraer a nuevos lectores? Marvel se la jugó creando una nueva línea de cómics a la que llamó Ultimate y donde comenzó de ceros las aventuras de sus personajes más populares, situándolas en el presente y no en la Tierra de hace 30 años. Contentos los nuevos lectores y contentos los más antiguos. Pero estos son sólo paños de agua tibia que no resuelven el problema de fondo. Estamos en una época y momento donde las series de estos personajes se encuentran estancadas y no se tienen nuevas fórmulas para mantener jóvenes a los protagonistas sin repetir lo que otros ya hicieron.

En el cine tenemos el fenómeno de James Bond, agente 007. Durante décadas vimos sus aventuras en el celuloide. Siempre el mismo agente, aún cuando el mundo a su alrededor cambiaba y también los protagonistas, cada vez que el anterior envejecía. Recuerdo que en algún momento se planteó contar que el 007 y el nombre James Bond, eran un código pasado de agente a agente a través del tiempo. Esta historia no se concretó y fue así como finalmente se decidieron por relanzar de nuevo la saga. Desde el principio, comenzando con el título que lo empezó todo (en los libros, no en el cine): Casino Royale (de 2006, película número 21 de la serie cinematográfica "oficial" de James Bond).


Al final de Dragonball GT, Goku libra su última batalla y para dejear en claro que es la última, no va al otro mundo sino que se pierde en los cielos, montado sobre el lomo del Dragón Shen-Long. En un emotivo capítulo, este pequeño Sayayin visita a varios de sus amigos para despedirse. Será acaso hora que los cómics con una continuidad extensa cuenten también su historia final de forma oficial? Porque muchas veces se han contado los finales para estos personajes (de hecho en el último año ha estado muy de moda en Marvel), pero todos ellos en el futuro, un posible futuro, pero no de forma "oficial". Quizás sea hora que los fans de antaño podamos despedir a nuestros héroes y que nuevos comienzos surjan para las nuevas generaciones. Hacer popular de nuevo aquello de "lo viejo es nuevo otra vez". A fin de cuentas que nada es para siempre, ni siquiera los héroes de papel. Que agradable sería poder despedir a esos héroes nuestros con una sonrisa y abrir los brazos para recibir a los nuevos. Poder decir de ellos no "siquiera lo acabaron porque ya estaba aburridor", sino gritar como aquel narrador en la despedida de Dragonball: "Todos adoraban la manera de ser de Goku!".

Todo tiene un final. Aceptémoslo. Y demos la bienvenida a un nuevo comienzo. Esa es al menos mi sugerencia, un punto de vista personal.

"La historia de Dragonball ha llegado a su fin".

Más sobre continuidad

Recientemente, Zona Negativa publicó un artículo donde de manera breve explica los inconvenientes que causa una continuidad en personajes de larga data. El artículo contiene también avances de historias por ocurrir tanto en Marvel como DC Comics, así que procedan con cuidado. El enlace: Buscando el efecto Superboy Prime en Marvel gracias al New Avengers 31

Referencias en Wikipedia:

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