miércoles, 16 de julio de 2008

Reseña: Wolfskin Annual 2008

Wolfskin Annual 2008Historia: Warren Ellis
Guión: Mike Wolfer
Trazos: Gianluca Pagliarani
Tintas: Chris Dreier
Color:
Juanmar
Rotulista: No acreditado
Editor: No acreditado
Editor en Jefe (para Avatar Press): William Christensen
Portadas: Jacen Burrows; Gianluca Pagliarani; Gianluca Pagliarani & Chris Dreier; Felipe Massafera; Matt Martin; Juan José Ryp.

Publicado el Jueves 10 de Julio por Avatar Press.

Warren Ellis mantiene una extraña relación con Avatar Press. Esta editorial parece no tener editores en el sentido tradicional de lo que implica el puesto, lo cual significa que el trabajo es publicado prácticamente tal y como es elaborado por escritores y artistas. Para alguien dado a buscar siempre los límites del medio, esa se convierte simplemente en una invitación para ver hasta donde lo dejan llegar. Como resultado, el trabajo de Warren Ellis en Avatar es sin duda el más disparejo de su prolífica producción. Tanto se pueden hallar auténticas joyas, como Atmospherics, Switchblade Honey o la línea Apparat, como uno se encuentra con proyectos evidentemente diseñados para dar salida a algunas de sus más extravagantes perversiones, cuyo mayor atractivo está en su capacidad para impactar u ofender a sus lectores (Strange Kiss y todas sus secuelas, Bad World, etc.).

Existen también muchos títulos en los que parece bailar libremente entre las dos categorías arriba mencionadas (Dark Blue, Black Gas, Doktor Sleepless) y muy probablemente ahí es donde podríamos ubicar a Wolfskin, una miniserie de tres números publicada el año pasado, donde Ellis explora algunas leyendas y tradiciones nórdicas al tiempo que da rienda suelta a su colaborador de turno, Juan José Ryp, para ilustrar de la manera más brutal y salvaje posible los sanguinarios combates al estilo vikingo. El Anual 2008 de Wolfskin es una historia de un solo número pensada como previo para la próxima miniserie de Wolfskin, y como tal, parece haber sido considerada de interés secundario, pues Ellis cedió la tarea de ejecutar el guión a Mike Wolfer, su colaborador en Strange Kiss, Stranger Kisses, Strange Killings y Gravel. Como artista no me agrada demasiado el trabajo de Wolfer, pero como escritor menos aún.

La historia muestra a Wolfskin, el protagonista, internándose en tierras al sur de donde acostumbra aparentemente tratando de seguir el rastro de unos traficantes de niños. Hay que recordar que la historia toma lugar en el siglo I de nuestra era, así que no es algo tan común y ordinario como se pudiese pensar. Peleas con los tipos malos, sangre a borbotones y mutilaciones indiscriminadas dan a la historia un tono más bien escarlata. Todo termina con una aldea de malagradecidos para quienes el dinero es más importante que su progenie, y Wolfskin huyendo a bordo de un barco rumbo al norte, mismo lugar de donde estaba tratando de alejarse.

Lo Bueno: No mucho, realmente. El arte es bastante regular, pero me parece que podría beneficiarse de un entintado más fuerte en el manejo de sombras y una paleta más pálida y/o oscura. La historia fluye decentemente, pero no hay mucho que contar.

Lo Malo: Que Warren Ellis esté dispuesto a utilizar su nombre como herramienta de mercadeo para productos de una calidad secundaria. El concepto puede ser suyo, pero ejecutado por alguien más resulta una versión bastante más simple y mucho menos interesante de lo que -creo- pudiese haber sido. Esta clase de experimentos donde un escritor desarrolla conceptos y luego los alquila a una editorial para que esta los lleve a término y publique suele no funcionar nunca. Me viene a la memoria el caso de Big Entertainment/Tekno Comics, donde publicaron títulos creados por autores como Neil Gaiman, Mickey Spillane o Isaac Asimov sin que estos tuviesen una participación directa en la producción de las historias. Aún con guionistas de probada capacidad como Rick Veitch o Max Allan Collins, el tono de las historias nunca fue el mismo que si los creadores de cada concepto los hubiesen realizado.

Entiendo que a Ellis le convenga el mantener una relación tan abierta como la que lleva con Avatar por las posibilidades que implica (de nuevo, ahí está Apparat o su más reciente esfuerzo combinado y gratuito en línea, Freak Angels), pero creo que debiera manejarla más cuidadosamente.

El color. Tratándose de un comic bastante violento y dirigido a un público adulto me parece anormal que sea más colorido que cualquier título de superhéroes en el mercado. El arte no está mal, pero podría ser mejor. Avatar necesita no solo editores sino también un buen director de arte. Mucho del material que publica se vería beneficiado con ello y sin duda empezarían a ser tomados en cuenta como una seria alternativa en lo que a comics independientes se refiere, pues nombres como los de Alan Moore y Warren Ellis asociados a un producto bien diseñado y marketeado elevarían el atractivo de la compañía. No pensemos en censurar ni en coartar la libertad creativa, simplemente en elevar los niveles de producción. Todos saldrían ganando.

El Veredicto:
Wolfskin Annual 2008 es una lectura perfectamente olvidable. Solo para completistas y/o fans recalcitrantes de todo lo que lleve el nombre de Ellis. Ojalá la próxima miniserie sea lo suficientemente buena como para evitar que el título se convierta en otro Strange Kiss y todos sus engendros.

4 de 10 CVs

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