domingo, 27 de julio de 2008

The X-Files: I Want to Believe - Reseña



Hace 14 años conocí a una mujer... la encontré inteligente, interesante, atractiva, misteriosa y tras algún tiempo me enamoré y comprometí con ella. Una vez a la semana por 9 años.

Al principio de la relación todo iba bien, cada semana me alegraba de verla y no dejaba de pensar en todas las cosas que decía y lo fascinantes que eran. Pasó algún tiempo y me di cuenta que ella también se sentía bastante bien consigo misma y en vez de hablar cosas interesantes como antes, sólo hablaba sobre lo que le gustaba o lo que le decían y las cosas que le habían pasado. Realmente no me importó demasiado, seguía siendo bastante interesante.


Algún tiempo después cayó enferma, hablaba incoherencias, dejó de ser inteligente, interesante, atractiva, misteriosa y si me mantuve a su lado fue porque había hecho un compromiso años atrás y para ser honesto, cuando finalmente falleció me sentí aliviado y pensé que luego de tanto tiempo, por fin había recuperado ese día de la semana y ya no tendría que dedicárselo a ella.


Comprenderán mi sorpresa y escepticismo entonces cuando hace algunos meses descubrí que iba a regresar y que tal vez (sólo "tal vez"), las cosas podrían llegar a ser como antes. Pero yo me consideraba un viudo y no sabía qué obligaciones tiene un viudo respecto a la resurrección de su pareja.


Así que fui a verla al cine.
..


"The X-Files: I Want to Believe" [Los Expedientes Secretos X: Quiero Creer], es el regreso al cine de una de las series de TV de culto más importante de todos los tiempos (así es) y ya pasado algún tiempo desde la cancelación del programa (2002), creo que todos nos olvidamos de lo mal que terminó, creativamente hablando.

Una agente del FBI, Monica Banan (Xantha Radley), ha desaparecido en los desolados parajes de Sommerset, West Virginia y la agente a cargo de la investigación de su desaparición, Dakota Whitney (Amanda Peet), solicita el concurso del ex-agente díscolo más famoso del FBI, Fox Mulder (David Duchovny), por su nunca reconocida habilidad para hacerse cargo de casos que requieren un manejo atípico. El contacto se produce a través de Dana Scully (Gillian Anderson), quien, también retirada del FBI, ejerce su profesión de Médico en el Hospital Católico "Our Lady of Sorrows" [n.tr. "Nuestra Señora de los Lamentos"].

Han pasado 6 años y Mulder vive en un lugar apartado, cual hermitaño, rodeado de recortes de periódicos donde persigue sus teorías de conspiración desde el interior de su habitación, una patética sombra de su pasado. Scully lo impulsa a colaborar en la investigación de la desaparición de la Agente Banan, con la esperanza que reconectándose con su pasado Mulder logre salir de su aislacionismo.

En los cuarteles del FBI, Scully y un barbudo Mulder se reunen con los agentes Whitney y Mosley Drummy (Xzibit), quienes les explican la situación: La única pista que tienen para investigar el caso de la desaparición de la agente Banan proviene de un ex-sacerdote, el Padre Joseph "Joe" Crissman [n.tr. Creo que es seguro suponer que "Crissman" proviene de "Christ Man"="Hombre de Cristo". Y no olvidemos que José (el de la Biblia), interpretaba sueños y tenía visiones], un síquico con el oscuro pasado de ser un pedófilo convicto que vive recluído en una comunidad de ofensores sexuales que se monitorean unos a otros (interpretado por Billy Connolly).

Lo que sigue a continuación es una sucesión de misterios medianamente interesantes, diálogos para el olvido, guiños a los fans de la serie y una majadera insistencia en el tema que inspira la cinta condensado en su slogan: "quiero creer". Esa temática se manifiesta en la fe que deberán tener cada uno de los personajes de la serie para confrontar la prueba que se les presenta... es decir, para alcanzar ciertos objetivos en la vida la racionalidad es un obstáculo, a veces simplemente hay que ser estúpido y tirarse a la piscina.

Cuando se anunció esta cinta, la única forma en la que Chris Carter (que anduvo de visita promocional en Chile) logró convencerme de ir a verla, fue cuando aclaró que no habría aquí continuación alguna a la conspiración extraterrestre que guió el desarrollo de la serie de TV y dominó la temática de la primera película. Una historia que con el tiempo me convencí, jamás fue planificada de principio a fin, sino que improvisada conforme avanzaba la serie a fin de que nunca terminara la producción de los X-Files.

Les aclaro de paso que esta película NO ES UNA SECUELA de la anterior, tampoco un reboot, funciona más bien como la franquicia de James Bond en que los mismos personajes tienen otra aventura.

La idea de esta cinta era retomar los sucesos paranormales que inspiraban los capítulos unitarios de las primeras temporadas de la serie y que semana a semana eran consistentemente más interesantes que muchas de las películas de suspenso, acción y misterio que se estrenaban en los cines. Dado que Chris Carter, Frank Spotnitz y Gillian Anderson no han hecho nada destacado desde el fin de los X-Files, en tanto que David Duchovny ha tenido una carrera en el cine que debe estar bastante lejos de la que imaginó cuando dejó la serie (carrera que reactivó gracias a "Californication"), me parece que debemos concluir que se pusieron de acuerdo en revivir este muerto para ver si era capaz de impulsarlos al éxito una vez más y lamentablemente, creo que esta será la muerte definitiva de la franquicia.

"The X-Files: I Want to Believe" es una película fallida, que padece de uno de los males crónicos de la industria del cine estadounidense que es el hacer películas por hacer películas, porque es un buen negocio. Esta película no tiene alma y uno puede ver una y otra vez cómo los guionistas se divierten más pensando en las reacciones que generarán en los fans acérrimos de la serie, que en contar una historia interesante.

La locación escogida para el desarrollo de la historia es ficticia, pero no pasará mucho tiempo antes de que recuerden Fargo (la película de los hermanos Coen) y concluyan que la única razón para filmar en el "desierto blanco" (la nieve, no la sal, como entendió alguien por ahí ;) es que la sangre destaca más sobre un fondo Blanco. Hay escenas francamente ridículas como la llegada al Edificio del FBI, en que Mulder y Scully miran la foto de George W. Bush y luego la de J. Edgar Hoover y suenan brevemente los acordes de la música incidental características de la serie... es decir, ambos son tipos extraños con mucho poder -qué mensaje más subliminal (eso fue un sarcasmo, por si acaso)-

Creo que podría enumerar muchas (muchísimas), escenas en que las intenciones de la película fallan de maneras tanto o más miserables que la ya mencionada, pero sería ocioso. Si vieron "Fight the Future" y salieron decepcionados del cine, pues acá saldrán irritados. Si no son fans de la serie y simplemente querían ver una película entretenida, acá no la encontrarán... hay mayor desarrollo en películas como "The Watcher", que aquí.

Respecto al villano de la película, resulta bastante menos paranormal de lo que uno podría haber esperado, pero es a la vez bastante ridículo. Sus motivaciones son bastante cuestionables desde una perspectiva lógica (siempre lo serán desde la perspectiva moral), rayan en el terreno del "científico loco" y la idea de que la desaparición de tantas personas en un lugar tan apartado y con una población tan reducida pase completamente desapercibido, es absolutamente inverosímil. Aplausos para Callum Keith Rennie ( su personaje se llama Janke Dacyshyn), por encontrar una forma creíble de interpretar un personaje unidimensional y absurdo.

Mención especial merece el tratamiento de la relación de Mulder y Scully que es deliberadamente idiota (seleccionen el texto a continuación si quieren leer el spoiler):
Cuando se presenta la relación de Mulder y Scully se insinúa que se han alejado y que Scully está haciendo algo que habitualmente es desagradable hacer, visitar a un ex para ayudarlo(a), demostrando una preocupación que uno desearía no tener, es decir, tragándose su orgullo. La idea de iniciar así la historia y que de a poco se volvieran a enamorar, era cursi, pero efectiva, ciertamente la habría dado algo de tensión sexual y romántica a la historia... una segunda veta que explorar.

A medio camino los guionistas nos aclaran que sólo nos quisieron "jugar una broma" y que a pesar de que Mulder y Scully llevan 6 años haciendo vida de pareja, conversando en las noches y durmiendo abrazados, no son capaces de llamarse por sus nombres de pila y actuar como pareja en público... ¡¡ahh!! y Scully es ultra celosa.

No se puede ser tan autoconsciente a la hora de escribir un guión, tener en mente la idea de "entretengámonos con los fans". No es que me ofenda porque traten de hacer eso, sino que lo considero un autosabotaje. La historia debe, ante todo, sostenerse por sí misma.
En definitiva, no vayan al cine a ver los X-Files, podría ocurrir que accidentalmente hagan que esta película sea un éxito de taquilla y realmente no queremos seguir echando a perder lo que es, mayormente, un buen recuerdo.

PD: Si no se aguantan y van a ver la película... vean los créditos finales completos, se trata de una larga toma panorámica que termina con una pequeña escena extra bastante (bastante), fuera de lugar, pero que es posible que les agrade. En la función a la que fui me quedé más tiempo que todos y casi me la pierdo porque ya estaba saliendo de la sala cuando me percaté que algo se venía al final de los créditos.

3.5 de 10 CVs

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