lunes, 11 de agosto de 2008

17 - PdVP - De caidas y levantarse: mi historia con Geoff Johns



Por John J. Mejía

Quienes hayan leido las ediciones anteriores de esta columna, habrán notado como de un tiempo para acá uno de los escritores a quienes más odiaba y culpaba del gran desastre que es hoy la línea DC (a mi juicio al menos) ha ido levántandose en gracia al punto que hoy día ya no le "odio" tanto. Me refieron por supuesto a Geoff Johns.
Antes de continuar, aclaro que las percepciones del trabajo de Johns en sus diferentes títulos es enteramente personal y no compromete al editorial ejecutivo de Comic Verso, bla bla bla. O sea, como bien reza el título de la columna, estan por leer un punto de vista personal. Adelante!
Geoff Johns (nacido en enero de 1973) era un nombre desconocido para mi hasta su llegada a la serie Flash en el #164 (2000). Para entonces ya no seguía en detalle las historias del velocista escarlata (abandoné practicamente la serie luego de la salida definitiva de Mark Waid en Flash #159) y seguro su nombre habría pasado sin pena ni gloria, de no ser por el anuncio de un no-reboot del personaje unos meses después.

Para los entendidos, se llama reboot o reinicio (que de hecho es una palabra que de acuerdo al diccionario no existe) al hecho de comenzar de ceros con la historia de un personaje, eliminando toda su historia pasada. Casos bastante conocidos, el "reboot" de Superman en 1986 por John Byrne y el de Batman en cines con "Batman Begins" o más recientemente y también bastante familiar, el de la franquicia 007 con "Casino Royale". Ahora, un "no-reboot" es cuando el autor quiere contar de ceros la historia de un personaje sin tener que "borrar" su historia pasada, una especie de "borrón y cuenta nueva" pero en el mismo punto que quedamos. Esto rara vez funciona y DC no aprendió la lección, luego del caos que generó con su "no-reboot" de Superman en el 2003 (en Superman #200 y la serie Birthright).

El "no-reboot" de Flash consistió en borrar de la memoria de todo ser vivo el recuerdo que Wally West era el Flash, incluso de la memoria del mismo Wally. Así, el autor pudo de nuevo contar la sorpresa del protagonista esa primer vez que usa sus poderes, su reencuentro con la Liga de la Justicia, etc. etc. Lo traumático fue que para llegar a dicho punto, Johns diseño una historia donde los hijos gemelos de Wally eran asesinados por una nueva versión de Zoom (enemigo clásico de Flash), comenzando así una larga carrera de muertes en el Universo DC. No me extrañaría que Johns sea el autor con un mayor número de personajes DC muertos de las mas diversas y horrendas formas, algo que lamentablemente ha pasado a formar parte de su firma personal. ¿Recuerdan que al ver una película de Arnold Scharzenegger siempre se estaba a la espera de cuando mencionaba su celebre frase "Volveré" (si fanaticos, esta frase aparece por vez primera en Terminator y sigue en muchas de las películas posteriores de Arnold, siendo en si misma uno de los chistes en "El último héroe de acción") ? Bueno, cuando lees un cómic de Johns siempre estas a la espera de ver que nuevas formas tiene para matar a sus personajes, pasando por héroes, villanos y todo el que esté en medio.

Luego de este primer desacierto, Johns cometió un segundo sacrilegio: Fue el encargado de traer de vuelta a Hal Jordan. Se que esto pudo ser o no idea suya, algunos dirán que debo culpar a los editores que son en últimas quienes tienen la última palabra en cuanto a lo que hacen los escritores. Pero lo cierto es, como comprobó J.M. Straczinski (a quien se le culpa de habar manchado la memoria de un querido personaje del mundo de Spider-Man como lo fue Gwen Stacy y de ser uno de los responsables del reciente "reboot" de Arañito), la culpa siempre recae sobre el escritor. El editor será por siempre odiado, como bien lo saben Dan Didio y Joe Quesada (editores en jefe de DC Comics y Marvel Comics, respectivamente), pero es el escritor quien aparece en la memoria colectiva de los fans. Nadie dirá "Didio revivió a Jordan" o "Carlin mató a Superman!". No. Para el fan, "Johns revivió a Jordan" y "Dan Jurgens mató a Superman".

Pero ¿por qué odiar el regreso de Hal? Hal Jordan fue el primer Linterna Verde de la era de Plata, el que inicio la mitología de los Guardianes del Universo. En su época, se retiró, regresó y cayó al lado Oscuro cuando destruyó Oa (planeta hogar de los Guardianes) y se convirtió en el infame Paralax, para luego redimirse en la Noche Final (1996). Contrario a muchos fans de Jordan, encontré las historias de Emerald Twilight (la caída de Oa y los Guardianes), Noche Final y Hora Cero (donde Parallax es el villano principal), bastante entretenidas y la transición de héroe a villano a héroe de Jordan resultó coherente. Un poco exagerado en sus reacciones, pero ¿no es así siempre en los cómics de superhéroes?. Y lo mejor, disfruté acompañando a Kyle Rayner en su surgimiento como el único Linterna Verde del Universo DC. Luego, cuando los Guardianes volvieron, supe que habian cambios grandes por llegar. ¿Y quién puede culpar a DC? El concepto de los Guardianes y sus Linterna Verde Corps (no tengo un termino equivalente que suene bien, pero entiendan que Corps es algo así como "tropa"), así como su participación en la misma creación del multi-Universo DC, es una de las mejores del medio y no podían permitirse perderla. Renovarla, fortificarla, era su deber. Y eso hicieron. Y claro, no conformes, debian traer de vuelta el que siempre fue llamado "El mejor Linterna Verde" de todos los tiempos: Hal Jordan. Y como he dicho en otras entregas, Johns lo hizo con una historia bien contada, que explicaba de forma coherente el por qué de la locura de Jordan y su caída al lado oscuro. Los años que siguieron, me mantuve a la espectativa de cuándo Johns mataría a Rayner. Y casi creí que lo haría durante la reciente saga las Guerras de los Siniestro Corps. Sorpresivamente, cuando ya veía venir el golpe de gracia, Rayner vivió para contarlo y continúa siendo uno de los Linterna Verdes de la Tierra. Y aunque para entonces detestaba a Johns por la variable calidad de su trabajo en Crisis Infinita (donde el conteo de masacres llegó al ridiculo y mancilló la memoria de personajes amados en Crisis en Tierras Infinitas de 1985), consideré que debía darle a este autor otra oportunidad. El mantener vivo a Kyle Rayner le ganó ese derecho.

Y su oportunidad llegó.

Luego de su fiasco en "Crisis Infinita" en 2006, DC anunció que Geoff Johns tomaría las riendas de uno de los títulos de la serie Superman, la serie insignia de DC, la que inició todo el género de superhéroes en 1938: Action Comics. Sacrilegio! pensé en su momento, pero que remedio. Resignado, me arriesgué y leí los primeros números, donde se notaba la clara tendencia de Johns por continuar el trabajo previo con el personaje, de retornarlo a su versión pre-Byrne, pero mezclado en una amalgama con la película Superman de Richard Donner (quien participó como co-escritor en varios de los primeros números de Geoff Johns en Action). Poderes exagerados (super-memoria, capacidad para leer obras completas comprimidas en un micro punto), la aparición de la Fortaleza de Cristal en el ártico, el regreso de Zod (creo que es la tercera encarnación de este General en los comics modernos) y una nueva historia de trasfondo para el planeta Krypton, fueron sus primeras "contribuciones" al mito de Superman. Nada de esto puede catalogarse como malo o reprochable, de hecho, estos "no-reboots" del entorno de Superman han servido bastante para limpiar el desordenado closet del Hombre de Acero. Además, sus historias han resultado entretenidas y con el apoyo de artistas como Adam Kubert y Gary Frank han sido agradables a la vista, punto importante en esto de los cómics.

Decidido a rescatar las raices no solo del personaje cabecera del título sino también de sus coestelares, Johns recuperó muchos personajes secundarios, compañeros de Clark Kent en el Daily Planet y restableció a villanos como Lex Luthor, a quien le devolvió su esencia de cientifico criminal. Y en el número #865 (2008) de Action Comics, Johns la emprendió con Toyman: el Juguetero.

La historia de Winslow Schott o Toyman habia sido recontada varias veces. Durante la época de Jurgens (por allá en los 90s), Toyman tocó fondo cuando se convirtió en el asesino del hijo pequeño de la periodista Catherine Grant. Su comportamiento continuó a partir de entonces de forma errática y finalmente apareció una versión Toyman en traje de muñeco que recordaba a la serie Animada en TV de Superman de los 90s. ¿Qué más podría hacer Johns para rescatar a este personaje o ponerlo finalmente en la tumba? Hizo lo único que le quedaba y en lo que tiene vasta experiencia: librarlo de toda culpa (o casi). Con una breve explicación, Johns convence al público que Toyman no es el sicopáta asesino de niños, ni un traumatizado demente oculto en un traje de muñeco. Esas versiones y otras que han circulado, habian sido "robots" creados por él para suplantarlo en épocas de crisis. Estos robots tan perfectos que podían engañar al mismo Superman, tenían sin embargo sus fallos, uno de ellos hizo que una copia suya matara al hijo de Cat, una culpa que Schott todavía carga a cuestas. Aclaro, no soy fanático particular de Toyman ni mucho menos, pero extrañaba el hecho que a diferencia de Batman, los enemigos de Superman no eran sicópatas asesinos y con esta historia (y de hecho lo deja claro en el cómic cuando Schott es confrontado por Batman), en cierta forma Johns redime al personaje y a si mismo, mostrando que tiene respeto por el gran Azul y su entorno. En una sola edición, sin múltiples arcos, Johns restauró un viejo villano y nos recordó que tan solo se trata de un sujeto con conflictos que lo que menos quiere es tener las manos manchadas de sangre. ¿Será que Johns se cansó también de tener las suyas manchadas?

No le apuesten a eso.

En la reciente Final Crisis - Rogues Revenge, Johns retoma su marca clásica y muestra un par de muertes violentas y casi innecesarias. Y ya se anunció uno mas durante su arco actual en Action Comics. En la historia, retoma al clásico Brainiac que encoge y embotella ciudades y explica quienes eran las versiones previas de este villano aparecidas en cómics anteriores de Superman, demostrando con este nuevo "no-reboot" respeto por el trabajo de sus cólegas en el pasado, a la vez que proyecta su propuesta para el futuro. Es de apreciar que en este título no han ocurrido muertes truculentas como en otros de su autoría, aunque se ven algunas escenas escalofriantes cuando Brainiac aparece en Krypton, pero sirven para reflejar la frialdad de un enemigo al que realmente no se conoce. Y esa muerte adicional que mencioné, espero sirva a un propósito y sea algo mas que copiar el status-quo que tenía Superman en la película de Donner y que a su vez fue copiada de la serie de TV de George Reeves (si esa pista no les da una clara idea de lo que se viene, no son fanáticos de Superman como yo, así que tendrán que ser pacientes y esperar un poco más a que se publique el cómic en cuestión).

En estos años en los cómics, Geoff Johns ha demostrado que a) es un excelente narrador de historias cuando se lo propone o lo dejan y cuando no, trata cuando menos de contar una historia decente pese a lo absurdos que puedan ser los delineamientos editoriales; b) que es un autor sabe resolver grandes problemas de continuidad con explicaciones breves y sencillas, de las que tiene claro son mucho más funcionales en cómics con tantos años encima, donde entrar a profundizar es arriesgarse a crear nuevos conflictos; c) que pese a todo, tiene respeto por los grandes personajes como Linterna Verde o Superman; y d) que tiene lamentablemente una debilidad enfermiza por muertes violentas, pero nadie es perfecto.

The Flash: RebirthComo a todo el que se meta con personajes clásicos, Geoff Johns ha sido, es y será odiado y admirado por los fans de estos personajes. Le ha tocado bailar con varios regresos y se viene con otro mas: Barry Allen, el Flash anterior a Wally West. Siendo un fan de Wally ya imaginaran mi reacción, pero siendo justos, a la luz de sus últimos trabajos le daré el beneficio de la duda y esperaré a ver que historias va a contar y qué piensa hacer con Wally, mientras cruzo los dedos para que reviva al único corredor al que le aplaudiría por hacerlo: Bart Allen. Y sería justo que lo hiciera, siendo el mismo Johns uno de los artifices de su deceso luego de los muchos cambios a que sometió a este personaje. Si, hoy día sabemos que le fue impuesto por la editorial hacer dichos cambios, mismos que comprometieron la naturaleza divertida del personaje de Impulse y que lo llevaron a la muerte luego de asumir forzadamente el manto de Flash, pero como dije antes, la culpa siempre recaerá sobre el escritor. Lo siento, así es la vida.

Como ven, Johns ha conseguido levantar su nombre en mi aprecio personal. Dicen que unas pocas acciones buenas no pueden borrar una historia de acciones malas, pero hay excepciones. A veces. Puede que estes de acuerdo, como puede que no. Al fin y al cabo, este es tan solo un punto de vista personal.

¿Cuál es el tuyo?

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