martes, 27 de julio de 2010

Reseña: Celeste Buenaventura

Título: Celeste Buenaventura, la Hija del Trauko.


Guión: Marco Rauch.
Arte: Gonzalo Martínez
Color: Juan Moraga
Asistente de Color: Kóte Carvajal
Diseño de Portada: Juan Moraga
Dibujo de Portada: Gonzalo Martínez
Editorial: Mythica Ediciones.
Fecha de Publicación: Marzo de 2010.

Rompiendo un poco la rutina de revisar casi exclusivamente material de Marvel y DC Comics, me puedo dar finalmente el gusto de reseñar una Novela Gráfica Chilena.

Mi experiencia con las historietas chilenas es mayormente mala. Cuando recién empezaba a leer cómics la escena chilena se reducía casi exclusivamente a Fanzines, donde destacaba Anarko, pero la mayoría de los fanzines tenían una calidad de producción y contenido que hacían que uno se arrepintiera de gastar dinero en ellos, salvo unas cuantas honrosas excepciones. El breve revival que tuvo la industria chilena con la irrupción de Diablo y la editorial Dédalos artísticamente no aportó mucho. Mi apreciación es que hay un grupo reducido de gente con un entusiasmo enorme por realizar estos proyectos, pero muchas veces fallan en lo básico... el guión.

Celeste Buenaventura es una historia fantástica ambientada en la actualidad. Celeste es una joven chilota que el día de su cumpleaños número 17 va a dar la bienvenida a su amigo, Conrado Cienfuegos, quien vuelve desde Valdivia donde estudia Ingeniería. Una inocente invitación a comer desencadena una serie de eventos que la llevarán a conocer el secreto tras la identidad de su padre (que es revelado por el mismo título de la revista), su misterioso nacimiento y las razones que motivan a los brujos de la Isla a crear un intrincado plan para destruirla.

En un aspecto puramente técnico, esta revista es notable. La presentación, la calidad del papel y la impresión, el diseño, que para mi recuerda más a un libro para niños que a un cómic, la calidad del dibujo... todo tiene un nivel absolutamente profesional... lo que lamentablemente no basta para convertirla en una buena revista.

Tras completar la lectura me pareció que la simpleza de la historia, la facilidad con la que se resuelve la trama y el afán de introducir moralejas, apuntaban claramente a un cómic pensado para niños. No obstante, hay elementos de la trama que no se condicen con esa idea, hay algunas escenas bastante violentas, los personajes y mitos utilizados distan de tener un origen inocente y a ratos el estilo caricaturesco de Martínez no logra alcanzar el tono dramático apropiado. Momentos oscuros y trágicos no logran impactar con la fuerza que debieron tener, debido a que el dibujo mantiene un aire alegre e inocente, que no calza bien... aunque tal vez el trabajo de color tuvo algo que ver.

Ahora, no quiero dar a entender que Martínez no sepa dibujar, de hecho, me parece un tipo talentosísimo y fue un verdadero gusto ver un cómic chileno donde los dibujos son capaces de "actuar", y el dibujante se preocupa de trabajar los fondos de modo que uno es capaz de reconocer el escenario, y que además dibuja autos que parecen autos, casas que parecen casas... etc. Se nota que hubo mucho cuidado en la ambientación y en cosas que la mayoría de los dibujantes omite, como utilizar referencia fotográfica y tener cuidado de mantener la identidad arquitectónica de un lugar. Aparte de lo del tono dramático, no me gustó que Celeste se vista con ropa que la hace parecer una mujer de 30 y que el diseño del Capitán Millalobo, más que una mezcla entre un Lobo Marino y un Hombre, de la idea de un Castor antropomórfico salido de una película Disney.

La mayor deficiencia de la revista radica en el guión. La idea de integrar todos los mitos chilotes en una misma historia me parece buena, sin embargo hay mucho deus ex machina en la resolución de conflictos. Se trata de un recurso válido, pero que aprecio casi exclusivamente cuando es utilizado para crear una ironía... utilizado en exceso siempre da la impresión de que el escritor tomó algún atajo porque se cansó de pensar. Los diálogos no están muy bien logrados, el uso del lenguaje es demasiado formal y un poco anticuado y hay algunos errores tipográficos y de redacción a lo largo de la revista.

Finalmente... lo peor de la revista es el prólogo a cargo de Sergio Alejandro Amira, más allá de que esté bien escrito o no, me parece un error de proporciones presentar una obra nueva contrastándola con la saga "American Gothic" de Alan Moore. La intención es buena, en el sentido de querer remarcar el carácter más auténtico, más chileno de la obra de Rauch, en oposición a la mirada extranjera y académica con la cual Moore se aproxima a, y utiliza los mitos Chilotes, pero qué sentido tiene malgastar varios párrafos de la introducción en criticar el trabajo de Moore que comparado a la simpleza de esta obra, no hace más que remarcar las debilidades de la revista.

En suma, Celeste Buenaventura me parece un esfuerzo notable y loable, que no consigue un resultado proporcional a sus buenas intenciones. Me gustaría ver más trabajos de los creadores de la serie, especialmente de Martínez, pero no se trata de un producto que pueda recomendar abiertamente.

Si les interesó adquirir la revista... el precio sugerido de comercialización es de $5.990, sin embargo en la librería TXT! (acá en Chile), pueden encontrarla por $3.990 (unos 8 dólares), y como parte de una promoción en la cual pueden llevarse tres cómics por $4.990 (lo que fue una grata sorpresa cuando fui a pagarla pensando que gastaría 8.000 pesos en las revistas que me llevaba).

Calificación:

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