viernes, 15 de octubre de 2010

Revisitando la Historia detrás de la Cacería

¡Araña, Araña, que ardes con brillo! En los bosques de la noche, ¿qué mano inmortal, qué ojo pudo idear tu terrible simetría? – Kraven.




Kraven's Last Hunt [La última cacería de Kraven], también referida como Terrible simetría, es una saga del Hombre Araña (Spider-Man ) en su encuentro decisivo contra Kraven el Cazador. Escrita por J.M. DeMatteis y dibujada por Mike Zeck, fue publicada en 1987, en los títulos Web of Spider-Man (#31-32), Amazing Spider-Man (#293-294) y Spectacular Spider-Man (#131-132).

Muchos conocen la versión publicada, aunque con vergüenza debo confesar que este ahora clásico de los cómics me ha resultado esquivo (algo que espero corregir en el inmediato futuro), pero lo que muchos desconocíamos hasta ahora, era la historia de cómo esta saga como la conocemos, finalmente se gestó en el imaginario del que figura como su autor. ¿Qué por qué el tono de duda? Lean y lo sabrán, en esta traducción autorizada de esa historia, escrita originalmente de puño y letra del propio J.M.DeMatteis y publicada inicialmente en los Blogs de Amazon, de donde fue recuperada recientemente por su autor...

[Aclaración: Algunas anotaciones del traductor se han incluido en color azul]


Confesión: Yo no escribí La última cacería de Kraven.

Bueno, no en la forma que piensas.

A los escritores les gusta creer que están en control de su obra, pero esa es sólo una mentira reconfortante. Luego de más de 25 años de carrera como narrador de historias, se ha hecho extremadamente, algunas veces dolorosamente, claro para mi, que soy solamente un vehículo, un medio para que las historias lleguen a nuestro mundo. Pero es la historia misma quien se cuenta. Si suena como que estoy diciendo que las historias tienen vida propia... bueno, eso es justo lo que digo. Estoy convencido que las historias son criaturas vivas: se mueven, piensan, respiran. Quizás no en la forma en que nosotros los humanos de carne y hueso lo hacemos, pero de alguna manera incomprensible, estas criaturas que llamamos Historias (y creo que merecen la "H" mayúscula) existen. Y así lo hacen los personajes que las pueblan. Y son las historias, no los escritores, artistas o editores, quienes tienen el control. Algunos de estos mundos imaginarios deciden emerger, completamente formados, en una cálida energía creativa. A otros, como la saga de Kraven, les gusta tomarse su tiempo.

Fue un largo camino desde el primer destello de inspiración, alrededor de 1984 u 85 hasta la versión finalmente publicada. Si hubiera sido por mí, y gracias al cielo no lo fue, la idea original habría sido impresa como una mini-serie de Wonder-Man [personaje de Marvel Comics, más información en este enlace]: Simon Williams, vencido en batalla por su hermano, el Grim Reaper, despierta en un ataúd, se abre paso a la superficie y descubre que ha estado enterrado por meses. Pero la historia lo sabía mejor. Sabía que necesitaba tiempo para fermentarse en mi subconsciente y encontrar la consistencia adecuada. Tom DeFalco, por entonces Editor Ejecutivo de Marvel, estuvo de acuerdo. Cuando le lleve mi idea sobre Wonder Man, la rechazó. Pero había algo en ese concepto sobre "regresar de la tumba" que no se iría.

Mi siguiente parada, unos meses después, fue DC Comics, donde entregué al editor Len Wein (quien por entonces supervisaba la línea Batman), lo que pensaba era una idea increíble: El Joker asesina a Batman o al menos cree que lo hace. Eliminada su principal razón de ser, la mente del villano colapsa. Por supuesto, el Joker está de por sí demente, así que cuando colapsa... se vuelve cuerdo. Mientras tanto, Batman es enterrado y semanas después, cuando se abre paso a la superficie desde su tumba, la frágil nueva vida del Joker es trágicamente puesta de cabeza. Len tenía otra historia de Batman-Joker en su escritorio, algo llamado The Killing Joke [La broma asesina] escrita por un nuevo escritor británico llamado Alan Moore (¿qué paso con esa historia a todas estas?) y pensó que ciertos elementos del Joker en mi historia se superponían con ciertos elementos en la de Alan.

Rechazado. De nuevo. (Me las arreglé para revivir le idea de "Volverse cuerdo" una década después y ha pasado a convertirse en una de mis favoritas [la historia fue publicada como Batman: Going Sane en Legends of the Dark Knight #65-68 en 1994]).

Estaba decepcionado, pero sospecho que la Historia estaba complacida con estos eventos. Sabía que el momento no era el apropiado. Sabía que elementos necesitaba para emerger. Y así, esperó pacientemente, mientras yo...

Bueno, yo la re-escribí de nuevo. ¿Como una historia del Hombre Araña? No. Como otra historia de Batman. Solté al Joker y lo remplacé con Hugo Strange. Recordé una clásica historia de Steve Englehart y Marshall Rogers [escritor y dibujante respectivamente de Detective Comics #471-476 entre 1977 y 1978] donde Strange, por sólo dos páginas, creo, viste el disfraz de Batman. Y pensé: ¿No sería interesante si Hugo Strange es quien aparentemente asesina a Batman y en su arrogancia y ego, decide convertirse en Batman, poniéndose el traje, tomando su lugar, con el fin de probar su superioridad? Estaba convencido que ahora si tenía la historia que ningún editor podría rechazar.

Para entonces, Len Wein trabajaba como independiente y Denny O’Neil lo había remplazado como editor de Batman. ¿Adivinan?

Denny la rechazó.

Así que ahora tenía esta idea rechazada tres veces, por tres de los mejores editores en el negocio. Quizás, pensé, estoy delirando. Quizás debería sólo rendirme y pasar a lo que sigue.

Pero la Historia no me dejaría ir.

Estaba frustrado, por decir lo menos, por todas las puertas estrellándose en mi cara, pero la semilla de esta idea (bueno, para entonces ya había echado raíces en el suelo y estaban brotando ramas y hojas) se mantenía creciendo, desarrollándose a su propio ritmo, a su propio tiempo. Ella sabía, aunque claramente yo no, que pronto encontraría la forma y más importante, los personajes que había estado buscando tanto hace.

Otoño de 1986. Estaba visitando las oficinas de Marvel cuando un día Jim Owsley, editor de la línea del Hombre Araña y Tom DeFalco (¿Qué? ¿Él de nuevo?) me invitaron a almorzar. Ellos querían que me hiciera cargo de las labores de escritor para Spectacular Spider-Man pero yo estaba reacio a comprometerme con otro cómic mensual. Owsley y DeFalco fueron insistentes. Me debilité. Ellos presionaron más duro. Yo acepté.

Para cuando llegué a casa, supe que golpe de buena fortuna esto era: ahora tenía otra oportunidad, probablemente la última, para conseguir aprobación para esta idea sobre "regresar de la tumba". Más importante: descubrí, cuando revise la propuesta, que Hombre Araña, recientemente casado con Mary Jane, resultaba una mejor elección que Wonder Man o Batman. Peter Parker es emocional y sicológicamente tal vez el más autentico protagonista en cualquier universo de superhéroes. Bajo esa mascara, está tan confundido, imperfecto, tan conmovedoramente humano, como la gente que lee y escribe sobre él: la quintaesencia del hombre Común. Y el amor de este hombre Común por su esposa, por la nueva vida que estaban construyendo juntos, fue el combustible emocional que da inicio a la historia. Fue la presencia de Mary Jane [Alguien que le recuerde esto a Quesada y compañía], su corazón y espíritu, lo que llega al fondo del corazón y espíritu de Peter, forzándolo a salir de ese ataúd, fuera de la tumba, a la luz.

Y así fue como La última cacería de Kraven nació.

Bueno, no realmente. Verán, Kraven no estaba en el recuadro aún. Genio como soy, pensé: Okey, así que no puedo usar a Hugo Strange. ¿Por qué no crear mi propio villano, uno nuevo, para que interprete ese papel en la historia? Y eso fue lo que hice. (No me pregunten el nombre de esta brillante nueva creación... o cualquier otra cosa sobre él... porque, honestamente, ¡no recuerdo nada!) Con el borrador fui con Owsley. Le encantó. "Hagámoslo", dijo. Estaba en éxtasis. El viaje finalmente había terminado.

Bueno, quizás para mí, pero no para la Historia. Habían algunos elementos que ella necesitaba completar por sí misma.

Estaba sentado en mi oficina una tarde, haciendo lo que los escritores hacen mejor: evitando trabajar, perdiendo el tiempo. Esto pasó antes de la Internet, sencillamente la más grande herramienta para perder el tiempo en la historia de la humanidad. Así que estaba hojeando algunos comics que tenía apilados en el piso. Agarre una Marvel Universe Handbook [Guía al Universo Marvel]. Me detuve, sin una razón en particular, en la ficha de Kraven el Cazador.

Por favor, entiendan que no tenía interés alguno en Kraven. De hecho, siempre pensé que era uno de los mas genéricos, poco interesantes villanos en la galería de Hombre Araña. No podría compararse con el Dr. Octopus o el Duende Verde.

Pero enterrada en esa ficha del Universo Marvel estaba un hecho intrigante: Kraven era ruso. (A la fecha desconozco si eso era algo ya establecido en continuidad o si el escritor de esa particular ficha lo puso por mero capricho).

¿Ruso? ¡Ruso!

¿Por qué eso me excitaba tanto? Una palabra: Dostoyevsky. Cuando leí Crimen y castigo y Los hermanos Karamazov en secundaria, se filtraron en mi cerebro, se hundieron en mi sistema nervioso... y me hicieron pedazos. Ningún otro novelista ha explorado la asombrosa dualidad de la existencia, iluminado los místicos pesos y las despreciables profundidades del corazón humano, con la brillantez de Dostoyevsky. El espíritu ruso, como lo expuso en sus novelas, era realmente el Espíritu Universal. ¡Era mi espíritu!

Y Kraven era Ruso.

En un instante, comprendí a Sergei Kravinov. En un instante, la historia entera cambio de foco. En un instante, llame a Owsley y le dije que se olvidara del Nuevo Villano, Esta era una historia de Kraven el Cazador.

Jim no estaba convencido con la idea. Le gustaba el nuevo villano. Pero, Dios lo bendiga, me dejo hacerla a mi manera.

Y ahora la historia estaba completa, ¿verdad?

Casi. Verán, Owsley engatusó a Mike Zeck para dibujar Spectacular Spider-Man. Mike y yo trabajamos juntos, por muchos años, en Capitán América. Puedo pensar en un puñado de artistas de superhéroes tan buenos como Zeck, pero no puedo pensar de uno solo que sea mejor. El dibujo de Mike es fluido, energético, profundamente emocional... y cuenta una historia con tal aparente facilidad que guionizar sus páginas se siente igualmente fácil. Mike dejó la serie del Capi (para dibujar la original Secret Wars [Guerras Secretas]) justo cuando encontramos nuestro paso colaborativo y estaba emocionado por la oportunidad de continuar donde quedamos.

He jugado este juego lo suficiente para saber que la química escritor/artista no puede ser creada o forzada: está allí o no lo está. Con Mike, allí estaba... y hasta más. Si cualquier otro artista hubiera dibujado esta historia, aun si cada mínimo detalle, cada palabra, hubiera sido la misma, no habría tocado a la gente en la misma forma o reunido la respuesta entusiasta que todavía consigue, más de veinte años después de su creación. No habría sido La última cacería de Kraven. (No es mi título, dicho sea de paso. La llamé Fearful Symmetry [Terrible Simetría] en honor a otro de mis héroes literarios, William Blake. Jim Salicrup, quien asumió las labores de editor cuando Jim Owsley se retiró, fue quien le dio el otro título. Salicrup fue también quien tuvo la genial idea que se ha copiado desde entonces: publicar la historia de seis partes en todos los tres Spider-títulos, en el curso de dos meses. Estamos acostumbrados a ver esto hoy. En 1987 fue algo revolucionario.

Ya que Zeck estaba a bordo, decidí arrojar un villano del Capitán América que creamos juntos, el hombre rata llamado Vermin, en la mezcla. Una decisión casual (bien, parecía casual para mí, pero sospecho que la Historia pensaba diferente) que probó ser extremadamente importante: Vermin resulto ser el elemento clave, proporcionando el contraste entre la visión del Hombre Araña de Peter Parker y la distorsionada imagen reflejo de Kraven.

Ahora, he aquí la parte más extraña: En los años que pasaron desde el momento en que expuse la idea original con Wonder Man, mi vida personal se había ido al infierno. Les evitaré los sórdidos detalles: Digamos que estuve en un momento de mi vida donde cada día fue una lucha Herculeana. Me sentía tan enterrado vivo como Peter Parker; tan hundido en las profundidades como Vermin; tan perdido, desesperado y destrozado como Sergei Kravinov.

Abreviando, fue un tiempo miserable para ser yo, pero fue el momento perfecto para escribir la historia. De haber creado una versión de La última cacería unos años antes o unos años después (cuando mi vida hubiera ya sanado de forma milagrosa), no hubiera sido lo mismo. Mis propias luchas personales, reflejadas en las luchas de nuestros tres personajes principales, fueron, creo, lo que le dio al relato tal urgencia y honestidad emocional. (No se qué inspiró el brillante trabajo de Zeck, pero espero que no haya sido nada tan angustiante)

Así que díganme: ¿quien, exactamente, estuvo a cargo aquí? ¿Quién realmente escribió esa historia? Pensé que era yo, pero, todo el tiempo, hubo algo creciendo, evolucionando, emergiendo a su propio ritmo, cuando las condiciones creativas fueron absolutamente perfectas. Oh, yo cambié los cheques. Todavía acepto los elogios. Pero, en mi corazón, se que hubo Algo mas Grande allí, trabajando su magia a través mío... y a través de todos quienes nos llamamos a sí mismos escritores.

Las historias tienen vida por sí mismas.

Y no debería ser de ninguna otra forma.

Puedes consultar el artículo original en inglés en J.M. DeMatteis's CREATION POINT: The story behind the Hunt-Again

Detalles sobre La última cacería de Kraven en Wikipedia: Kraven's Last Hunt


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