miércoles, 5 de octubre de 2011

Wednesday Comics: Parte 1

por Esteban Pedreros.


Hace algunas semanas me llegó un pedido que quería realizar desde hace tiempo, pero lamentablemente había tenido que posponer... dentro de listado de TPBs y HCs que encargué venía "Wednesday Comics", un proyecto que me atrajo desde que fue anunciado, pero que no tuve posibilidad de adquirir en su momento.

Si bien la edición de tapa dura es bastante grande (28 x 45 cms.), no alcanza las dimensiones de la publicación original (14 x 20 pulgadas, algo así como 36 x 51 cms), como nunca pude ver aquella, lo que puedo decirles de esta edición es que el tamaño es suficientemente grande como para impresionar y leer en forma adecuada todas las tiras que la componen. La edición es muy bonita, está muy bien cuidada y a pesar de costar casi 50 dólares (49.99, algo así como 25 mil pesos chilenos), pueden rebuscárselas para conseguirla por un mejor precio a través de sitios como Amazon o The Book Depository (entre otros).

El proyecto incluía 15 tiras individuales semanales, hasta completar un total de 12 entregas de cada una... en la recopilación no vienen ordenadas de esa forma sino que las 12 tiras vienen separadas por personaje y son recopiladas cronológicamente. Ya que no puedo opinar sobre la experiencia de lectura semanal de Wednesday Comics, decidí dividir el análisis por tira, hasta completar las 15 series en tres entregas semanales (crucemos los dedos).

1) Batman (Guión: B. Azzarello; Arte: Eduardo Risso): El equipo creativo de 100 Bullets entrega lógicamente una historia de crimen o de cine noir, en realidad, que sigue todos los clichés del género.

Batman se ve involucrado en la investigación del asesinato de un prominente ciudadano de Gotham City, donde los principales sospechosos son el ambicioso, pero frustrado hijo del magnate, y la joven y sensual esposa trofeo del difunto.

Un poco de Humphrey Bogarth, muchísimos negros de parte de Risso, una femme fatale a la altura de las circunstancias y una historia que se deja leer, pero que no se siente particularmente inspirada.

El arte del argentino Eduardo Risso es fenomenal y aquí no destiñe, se lo ve cómodo en el formato, sacándole bastante provecho al tamaño de la página, tanto para incluir mayor cantidad de viñetas de las que se utilizaría en un formato más tradicional, como para expandir el tamaño de las mismas en aquellas escenas que lo ameriten. 7/10.



2) Kamandi: The Last Boy on Earth (Guión: Dave Gibbons; Arte: Ryan Sook): No sé mucho de Kamandi, así que no puedo referirme a qué tan respetuosa es la tira respecto del trabajo de Kirby, pero intuyo que debe ser bastante cercana al material original.

Esta serie me impresionó por el nivel de dibujo que entrega Ryan Sook. Como expresa el mismo Mark Chiarello (el Editor e impulsor del proyecto), en sus comentarios, el arte de Sook evoca el Principe Valiente de Harold Foster y de muy buena manera.

La historia también es bastante satisfactoria, de las 5 tiras que comento en esta entrega, ésta es la que se lee de mejor manera, tanto en forma individual como al leer los 12 capítulos en orden, habiendo logrado el que yo creo que fue el mejor aprovechamiento del formato.

El Gran Caesar, Rey de la Nación mutante de los Tigres, ha sido capturado por la nación de los Simios quienes pretenden ejecutarlo en su capital, la ciudad de Shintu, y el príncipe Tuftan recluta la ayuda de Kamandi para rescatar a su padre y acabar con la amenaza que supone para todos, el alzamiento de la nación de los Simios con hambre de conquista. El camino a Shintu está poblado de aventuras, una de particular interés para Kamandi cuando descubra la presencia de una joven, víctima también de la nación de los Simios, y se ponga en peligro del título del "último joven de la Tierra".

Kamandi es una historia de aventuras en el escenario de ciencia ficción de un futuro distópico, donde el trabajo que resalta es el del dibujante (algo común a la totalidad de la serie o más bien la razón de ser de la misma), pero acompañado de una historia sólida y satisfactoria. Sook me impresiona porque estoy acostumbrado a ver sólo sus portadas y aquí muestra gran destreza a la hora de representar grandes enfrentamientos, otros no tan grandes, y porque cada una de las criaturas que pueblan la serie estan dotadas de fuerza y personalidad. 8.5/10


3) Superman (Guión: John Arcudi; Arte: Lee Bermejo): Y por fin tuve la oportunidad de conocer a Lee Bermejo, los proyectos que le conocía (un par de miniseries con Azzarello sobre Luthor y el Joker), no se me hacían particularmente interesantes así que no había visto su trabajo.

Tras un enfrentamiento con un alienígena, Superman comienza a sentirse fuera de su lugar en se planeta adoptivo y empieza un proceso de introspección algo aburrida, pero que afortunadamente dura un par de páginas y no todo un año como la última que sufrimos. Siento respeto por Arcudi, de quien he leído muy buenos cómics, pero un día de estos escribo algún artículo de por qué me fastidian tantos los cómics sufridos de Superman.

El arte de Bermejo es limpio, claro, atractivo y logra darle a Superman una interpretación grandilocuente que impresiona y admira. No sé si el trabajo de coloreado (Barbara Ciardo) me satisface del todo, pero el resultado final se ajusta al concepto que tenía del arte de Bermejo antes de verlo en más detalle, así que algún grado de complicidad tendrá con el artista.

El guión no es malo, pero no me resultó muy atractivo y creo que es la más floja de las series de esta primera entrega. 6/10.



4) Deadman (Guion: Vinton Heuck y Dave Bullock; Arte: Dave Bullock): No conozco a Dave Bullock, así que cuando llegué a la tira de Deadman mi cerebro me hizo una mala jugada y por un momento me vino el nombre de Darwyn Cooke a la cabeza (del mismo modo que pudo venir Glenn Murakami o Bruce Timm).

Deadman es una novela negra con tintes supernaturales o al revés, una historia supernatural con tintes de novela negra o cine noir. Boston Brand es atraído a la sangrienta escena de un crimen que es revisada en forma algo abúlica por la policia. Con la convicción de atrapar al responsable del horrendo crimen, sale en su búsqueda y tropieza por accidente con un homicidio en curso, cuyo perpetrador parece ser el mismo que llevara a cabo el crimen original.

Rama Kushna, la misteriosa deidad que le diera a Boston la habilidad de existir como un espectro capaz de poseer el cuerpo de los vivos para resolver crímenes, surje al paso del ex-acróbata conminándolo a no intervenir. Boston desoye la orden y de pronto se ve atrapado en una dimensión demoniaca, de la cual tendrá que escapar con el uso de su ingenio y bajo la amenaza inminente de una muerte definitiva, al descubrir que en esta extraña dimensión, ha recobrado su forma corpórea.

El arte de Bullock es muy cercano al de los autores que ya mencioné (Cooke, Timm), y por lo tanto es sencillo, ágil y dinámico, esforzándose mucho el dibujante en explorar un enfoque distinto en la composición de cada una de las entregas que conforman su aporte... un poco de Kirby, mucha brocha, un toque de sicodelia y el resultado final es bastante más atractivo de lo que esperaba sin llegar a ser descollante. 7.5/10.


5)  Green Lantern (Guión: Kurt Busiek; Arte: Joe Quiñones): No siento gran amor por Hal Jordan, creo que por lo majadera que ha sido mucha gente en tratar de convencerlo a uno de que es el mejor Green Lantern de todos, de modo que Kurt Busiek fue el gran responsable de que no decidiera saltarme esta historia y dejarla para el final.

En medio de la emisión de un programa de TV en vivo, el astronauta Joe "Dil" Dillon, sufre una extraña transformación, por lo que es responsabilidad de Green Lantern investigar la naturaleza de la amenaza. Lo que ignoran todos, es que Hal Jordan y Joe Dillon son viejos amigos y rivales del programa espacial de preparación de astronautas, por lo que Hal evocará la historia de esta particular amistad antes de hacer frente a una Invasión Alienígena.

Si hay una historia en la que me haya gustado la presencia de Hal Jordan, esa es "Justice League: The New Frontier", la notabilísima obra de Darwyn Cooke, que es uno de mis cómics favoritos de todos los tiempos y que es la inspiración directa para esta interpretación del impulsivo, osado e imprudente Hal Jordan... eso ayuda a que la historia se haya hecho más disfrutable, pero lo que realmente me agradó fueron todos los detalles de época que incluye Quiñones, que ambientan esta historia en plena carrera espacial (principios de los '60s).

El arte de Quiñones es muy cercano a la animación (me recuerda un poco el estilo de dibujo de la película "The Iron Giant"), alejándose de los parámetros superheróicos. Segun señala Chiarello se trata de uno de los artistas menos experimentados, pero sin duda es bastante talentoso y se nota el empeño que puso en ambientar correctamente la historia. El guión de Busiek no es malo, pero está pensado como una historia de 12 partes y en algunas de sus entregas no saca gran provecho del dibujante, lo que es lógico dentro del desarrollo de una historia de 12 páginas, pero dado que el propósito era que cada entrega fuera una explosión visual, se vuelve algo aburrido a ratos el desarrollo. Tal vez un artista un poco más maduro le habría pedido alguna revisión al guionista y eso se extraña en esta historia, pero de todas maneras hay lugar para que Quiñones se luzca... especialmente en la página que acompaña estos párrafos. 7/10.


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