lunes, 5 de noviembre de 2012

Reseña: Superman Earth One, Vol.2

por Esteban Pedreros

Escrito por: J. Michael Straczynski
Lápices de: Shane Davis.
Tintas de: Sandra Hope.
Colores de: Barbara Ciardo
Rótulos: Rob Leigh.

Editores: Eddie Berganza y Darren Shan (Asistente).
Editorial: DC Comics.

Portada: Shane Davis y Barbara Ciardo

Fecha de Publicación: 31 de Octubre de 2012.

Antes de que inviertan tiempo en leer esta reseña voy a darles una pista... el volumen 1 no me gustó para nada, por lo que dependiendo de lo que opinen de aquella revista estarán, en mayor o menor grado, de acuerdo o no con esta reseña, ya que si hay algo que Straczynski y Davis consiguieron con ésta nueva entrega fue hacer más de lo mismo.

Creo que sería fácil decir que es apropiado que este cómic haya aparecido el día en que se celebra la Noche de Brujas, porque es un verdadero espanto, pero creo que se merecen una mejor explicación de las razones por las que considero que esta es una mala historia.

Tras conseguir la entrevista exclusiva con Superman, Clark Kent se ha asegurado un lugar en el Daily Planet, lo que ha despertado los celos/envidia y la suspicacia de Lois Lane quien decide investigar la vida de su nuevo rival y colega, bajo la idea de que nadie que aparente ser tan sencillo, tranquilo y poco memorable puede ser exactamente lo que parece. Entre sus tácticas está llamar a la sicóloga del colegio de Clark haciéndose pasar por jefa del Departamento de Recursos Humanos del Planet e invitar a su novio (?) a comer popcorn mirando el equivalente a CNN en la TV como coartada y luego echarlo del departamento para hackear los computadores del Planet e investigar a Clark. El personaje se hace bastante antipático gracias a esta interpretación y seguramente la idea es sembrar el eventual descubrimiento de la doble identidad o prevenir la acostumbrada crítica de "¿Superman se pone lentes y nadie lo reconoce como Clark Kent?", pero lo hace a costa de una de la características del personaje... su relación con la intrépida Lois Lane.


Raymond Maxwell Jensen es un psicópata organizado ("Siempre he disfrutado empacar ropa. La precisión de doblar camisas en cuadrados precisos. Aprecio la eficiencia de deshacerse de cosas apropiadamente") y asesino en serie que emplea los servicios de Will Acton un técnico o científico laboratorista ("Debido a tu posición en un laboratorio especializado en deconstrucción molecular de material orgánico para propósitos investigativos, confié en tí"), quien resulta además ser un sádico que disfruta ver las torturas a las que Raymond somete a sus víctimas, grabarlas y llevarlas a su trabajo donde ve los videos y hace copias en DVD (NO ES BROMA). Debido a estos descuidos imperdonables, Raymond se deshace de Will estilo Dark Knight (amarrándolo a una pila de barriles llenos de explosivos) y parte a infiltrarse al Laboratorio de alta seguridad donde trabajaba Will, a borrar el disco duro y los registros de sus actividades (no sin antes hacer la caminata cool de las películas de acción, con una explosión detrás de la espalda) siendo sorprendido por los guardias del recinto. La terrible carrera criminal de Raymond termina cuando, en un ejercicio de justicia poética, queda atrapado en la máquina de emisión de neutrinos de alto-impacto que utilizaba Will para deshacerse de los cadáveres de sus víctimas y nace el Parásito (Parasite). Este origen, que parece una mezcla entre lo que crearían un fan de Dexter y uno de Stargate Atlantis (¡saludos Dr. McKay!) es digno de la Edad de Plata, pero no pertenece a la época como para justificarlo. Además Straczynski reafirma lo irredimible del carácter de Jensen haciéndolo despreciable desde el comienzo, para que uno no sienta pena por el estúpido y rebuscado accidente que sufre (alguna ideas que se me ocurren antes de poner cadáveres en el acelerador de partículas de un Laboratorio de Máxima Seguridad: quemarlos en un horno industrial, tirarlos al mar con un ancla... no sé, hagan volar su imaginación sicópata), lo que lo despoja de la clásica tragedia del monstruo que daña involuntariamente (se preocupa eso sí de tener un momento de aquellos en la revista, pero no funciona para nada). Sin mencionar que el método para limpiar la evidencia es más torpe, riesgoso y sospechoso que el descuido que lo motiva.

Superman en tanto tiene uno de sus primeros contactos con la crueldad humana, cuando tras salvar a la Isla de Borada de un Tsunami es expulsado por el tuerto Dictador de aquella nación ficticia antes de que pueda terminar de ayudar a la gente, bajo la amenaza de amputar un brazo de alguno de sus súbditos por minuto si Superman no aleja su mesiánica y esperanzadora presencia de su Isla. Superman por supuesto que cede a la amenaza, lo que lo lleva a fantasear maneras destructivas de descargar su frustración (¿no lo hacemos todos, acaso?)

Finalmente tenemos a Lisa Lasalle, una liberal y sensual vecina del nuevo departamento de Clark que por algún motivo lo encuentra atractivo y lo intenta seducir una y otra vez, sin sutileza alguna. Aquí nos enteramos en un flashback que Jonathan Kent le dijo a su hijo que dado que el orgasmo masculino involucra reacciones musculares involuntarias, podría dañar a una mujer sin querer y por lo tanto no debiera tener relaciones sexuales...una cosa es que Kevin Smith haga que Brodie (Jason Lee) le pregunte a Stan Lee si el pene de Ben Grimm está hecho de roca en Mallrats y otra es que Straczynski tome un pasaje de "Hombre de Acero, Mujer de Kleenex", y lo transforme en parte de la mitología de esta versión del personaje. La diferencia es que Smith y Larry Niven lo hacen con propósito de comedia sexual juvenil (funcionando muy bien para remarcar la personalidad inmadura de Brodie, por ejemplo) y en el otro se usa con toda la seriedad del mundo, como rasgo de personalidad del personaje. Esto es llevado al absurdo (involuntario), cuando tras perder momentáneamente sus poderes, Clark está a punto de acostarse con Lisa, pero sus poderes vuelven demasiado pronto y tiene que irse... del departamento. Me pregunto por qué Straczynski  no coronó esta maravilla narrativa con flashbacks a escenas de calcetines con "agujeros de bala", cerámicos rotos en la ducha de los Kent o cosas por el estilo.

En fin, podría seguir desmenuzando la revista secuencia por secuencia y llenaría planas de críticas sin siquiera ponerme exigente. Pero creo que todas estas escenas sirven para ilustrar la idea central de lo alejada que está la concepción de Straczynski de un Superman que yo pueda disfrutar. No sólo tenemos estos pasajes de American Pie en la historia, sino que un estilo narrativo meta pasivo-agresivo que es irritante. En términos simplistas sería como que Straczynski dijera: "Mira que giro extraordinario le doy a la historia con mis Superpoderes de escritor, pero sé que como eres un crítico envidioso e ignorante vas a encontrar todo malo, así que aprovecho de decir que la conclusión a la que vas a llegar es estúpida porque tu eres estúpido y en realidad lo que quise decir es esto, que es reflexivo y moralmente elevado y va a conmover a mis lectores, pero no espero que lo entiendas... porque eres un idiota". Y esa visión que no entiendo es la de un Superman que vive escondido, de una personalidad forzadamente intovertida y distante, que analiza a la humanidad de manera científica y desapasionada y se aisla para escapar de la envidia. Un Superman Nihilista y con Síndrome de Asperger, que es secretamente Superpoderoso por lo tanto la culpa es del resto y no de él. No es una descripción de un tipo de personalidad inexistente, pero está absolutamente en las antípodas de las virtudes a las que uno habitualmente asocia al Hombre de Acero.

Cuando era niño recuerdo que no me gustaba Superman porque encontraba que era muy buena gente, casi ingenuo y prefería a Batman, porque este era más agresivo. Superman sigue sin ser un personaje que me llame la atención, pero hice las paces con él cuando entendí (y esta es lo que yo pienso solamente), que la gracia del personaje es su humanidad, compasión, gentileza, etc. Todas las versiones de Superman donde es déspota o un mesías por defecto no me gustan como interpretación oficial, sirven para hacer Elseworlds o explotar al personaje bajo otro nombre en alguna otra empresa, pero carecen de la médula del personaje... que Superman siempre hace lo correcto y disfruta de su humanidad, no la carga como un disfraz o elige distanciarse. Superman siempre encuentra la forma de solucionar las cosas. A Superman no le vienen con estupideces como "juegos de suma cero", Superman encuentra la alternativa correcta o la inventa... salva a la Tierra y luego viaja en el tiempo y también salva a a Lois Lane. Los dilemas no funcionan con Superman, porque es Superman. Así que coronar la historia con un derrocamiento del Dictador de la Isla de Borada facilitado por Superman quien desarma a sus seguidores y arma a sus opositores, se queda mirando como se mata la gente entre sí y luego entra a la casa del Dictador y lo ejecuta, me pareció un toque horrible, digno de un escritor que no tiene nada que hacer escribiendo al personaje.

El dibujo de Shane Davis no me agrada... creo que tiene muchos problemas de proporciones, es común que los objetos que los personajes tienen en sus manos sean muy grandes o muy pequeños (o estén tomados de maneras muy extrañas), y muchos brazos y piernas no guardan relación con la cabeza de sus dueños cuando la viñeta no permite que aparezcan de cuerpo completo. Hay varios cuadros que se ven hechos "a la rápida" y que son disimulados en su precariedad por el trabajo de la colorista, pero la verdad es que da la sensación de que Davis sufre el guión de Straczynski casi tanto como yo y que hace un esfuerzo extraordinario por pedalear hasta la meta, completando las alrededor de 120 páginas de la revista. Eso me hace sentir que es injusto criticarlo en exceso y espero que tenga luego la oportunidad de trabajar en algo más y con alguien más. Davis expresó alguna vez su inquietud hacia el hecho de que dibujar dos novelas gráficas consecutivas lo hiciera desaparecer del mercado por periodos prolongados.. creo que estas novelas le darán bastante visibilidad a su trabajo, pero me gustaría verlo en una serie mensual que tal vez le permita progresar de mejor forma.

Superman: Earth One, vol.2 es una historia para Mr.Majestic, Supreme u "Homo Supremus", pero no para Superman, aunque sea en la interpretación "moderna" (o Ultimate) del adolescente, que no encuentra su lugar en el mundo, pone cara depresiva y filosofa sobre la inmortalidad del cangrejo mientras oculta que tiene una personalidad sensible de la cual pueden enamorarse la chicas. Con otro personaje la historia sería mediocre, con Superman se hace cuasi-criminal. En el primer volumen pude disfrutar de la caracterización de Jimmy Olsen que era irresponsablemente valiente e idealista, pero acá se reduce su participación, el foco se centra en Superman y ningún otro personaje ofrece rasgos de personalidad que resulten empáticos, atractivos y/o interesantes. Desafortunadamente habrá tercera parte y seguramente la promesa de ver a Lex Luthor aliente a algunos a volver a pisar el palito y leer la revista. Yo creo que 2 de 2 es suficiente y no vale la pena seguir leyendo la serie mientras Straczynski siga involucrado. Recomendada para todos los que quieran saber si es tan mala como digo, con la advertencia de que en realidad es peor.

Calificación:

Deja tus comentarios o escríbenos directamente a comicverso@gmail.com