martes, 10 de diciembre de 2013

Reseña: Inhumanity #1

por Esteban Pedreros
@epedreros

Escritor: Matt Fraction
Lapicista: Olivier Coipel
Entintador: Mark Morales.
Colorista: Laura Martin.
Rotulista: Clayton Cowles.

Ancient Flashback Art: Leinil Yu, Gerry Alanguilán & Israel Silva.
Infinity Flachback Art: Dustin Weaver & Israel Silva

Editores: Nick Lowe (Editor de Grupo), Jordan D. White (Editor Asociado) y Xander Jarowey (Editor Asistente).
Editorial: Marvel Comics.
Portada: Olivier Coipel & Dean White

Fecha de Publicación: 04 de Diciembre de 2013.

Termina Infinity y comienza Inhumanity... así es como son las cosas hoy en día (¿no les gusta?... dejen de comprarlas).

Tengo un grave problema al reseñar esta revista y es que la considero sumamente estúpida. Naturalmente se trata de una apreciación subjetiva y estimo que a muchos les habrá parecido intrigante, pero retomemos esa idea al cierre de la reseña.

Tras los eventos de Infinity (SPOILERS), ha explotado la Bomba Terrigenesis y millones de Inhumanos ignorantes de su herencia genética despiertan a lo largo y ancho del mundo desatando el caos.

Karnak es victima de una crisis nerviosa y balbucea como orate mientras ordena cráneos de lobos causando la inquietud de los Avengers, quienes acuden a hablar con él y terminan encarcelándolo en la Torre de los Avengers por su propia seguridad y la del resto... a partir de aquí nos vemos sometidos un extenso recuento de quiénes son los Inhumanos, de donde vienen y cuál es su gracia, algo que definitivamente debieron tratar de dejar más claro antes de convertirlos en el epicentro de un nuevo evento y status quo del Universo Marvel.

No voy a echarles a perder el final del número (no es la gran cosa, se los aseguro), pero una vez que lo hayan leído van a entender el siguiente comentario: se trata de la típica escena intrigante de la que nunca estás muy seguro de si se trata de un misterio legítimo o si en realidad se trata de una de aquellas ocasiones en que el escritor no tiene claro lo que va a hacer o lo que quiere hacer y es vago y críptico a fin de darse tiempo de elaborar la idea.

La faz gráfica de la revista es bastante irregular. Si bien el nombre de Olivier Coipel suele ser suficiente como para que casi cualquier cómic valga la pena, aquí muestra un estilo más rústico en los acabados que no tengo claro si se trata de una decisión consciente de presentar un trabajo más experimental o si simplemente le faltó tiempo para darle a las páginas el cuidado y la meticulosa terminación que acostumbra. Hay muchas viñetas sin fondos que son completadas sumariamente por Laura Martin y aunque el listado de dibujantes a cargo de "flashbacks" (que a ratos parecen racontos), no es tan largo, se siente como que hubiese más manos en la revista y tal vez algún encargado del departamento de producción ensamblando páginas como collages.

El guión de Fraction no sé si sería correcto analizarlo. Honestamente esta revista se lee como un resumen argumental con uno que otro esbozo de la trama principal y donde pareciera que a Fraction simplemente le tocó hacerse cargo de ejecutar el necesario puente entre una historia y la siguiente. Mientras Infinity insinuó rasgos originales en su ejecución y el mando firme de un solo escritor (dentro de lo que cabe que así sea en el contexto de un Crossover), Inhumanity no amenaza ser nada más que otro eslabón en la cadena de eventos centrales que requiere la estructura narrativa del Universo Marvel desde hace ya varios años.

Inhumanity no despierta mi interés, parece una historia sin mucho propósito (después de que Marvel redujo la población mutante a algunos cientos uno debe creer que el nuevo status quo es un planeta con millones de seres superpoderosos... ¡por favor!), ni vetas que explotar que resulten atractivas y  que corona todo lo anterior con una baja que aunque se trate de un personaje que probablemente pocos van a extrañar, no deja de ser un desperdicio en miras de lo que se está construyendo a partir de eso. Este cómic me parece estúpido porque regurgita y refríe muchos lugares comunes de los cómics de superhéroes y hace un débil trabajo de seducción del lector, que les aseguro que si se trata de uno muy novato va a sentir que fue a clases de historia antes que al excitante debut de la nueva macrosaga de su empresa de cómics favorita y porque para darse a sí mismo y a sus pobremente insinuados lineamientos algún peso, cierra la historia con una muerte que es gratuita y carente de significado. No la recomiendo.

Calificación:


Deja tus comentarios o escríbenos directamente a comicverso@gmail.com