lunes, 28 de mayo de 2012

Reseña: Dial H #1

por Esteban Pedreros

Dial H #1 - Brian Bolland.
Escritor: China Miéville
Artista: Mateus Santolouco.

Coloristas: Tanya y Richard Horie.
Rótulista: Steve Wands

Editores: Karen Berger y Joe Hughes (Asistente).
Editorial: DC Comics.

Portadas: Brian Bolland; David Finch, Richard Friend y Jeromy Cox.

Fecha de Publicación: 02 de Mayo de 2012.

Por fin tuve la oportunidad de leer esta revista, así que aprovecho de reseñarla aunque ya han pasado varias semanas desde su publicación.

China Miéville es un escritor británico de novelas de Fantasía. Hace varios años entregó una propuesta para una nueva serie de Swamp Thing, que fue bastante alabada, pero finalmente no llegó a concretarse porque DC Comics decidió sacar al personaje de Vertigo y reincorporarlo al DCU.

Dial H es una propiedad de la compañía que ha pasado por varias iteraciones, siendo la orginal la aparecida en la revista House of Mystery #156 de 1966. Creado por Dave Wood y Jim Mooney, Robby Reed era un niño que podía transformarse en superhéroe al discar "H-E-R-O" y que volvía a la normalidad al discar "O-R-E-H" en un discador mágico que encontró en una cueva.

Como parte de la segunda oleada de lanzamientos de los "New 52", Dial H es protagonizada por Nelson Jent, un joven cercano a la treintena, que sufrió la pérdida de su novia y su trabajo sumiéndose en una profunda depresión que lo ha hecho comer y fumar autodestructivamente, casi al punto de morir de un ataque al corazón. En medio de un ataque o al borde de uno, llama a su mejor amigo, Darren Hirsch para que lo ayude, quien luego de asegurarse que está bien procede a enrostrarle la espiral descendente en la que se encuentra y pedirle que si no piensa cambiar no vuelva a llamarlo.

Tras abandonar el departamento de su amigo, la visita le cuesta a Darren una golpiza ordenada por su jefe al no presentarse a cualquiera que haya sido la actividad turbia que le ordenaron. Nelson se arrepiente de la forma en que se despidió de Darren y al buscarlo para pedirle disculpas, tropieza con la escena de la golpiza... rápidamente queda fuera de combate tras intentar ayudar a Darren y en su desesperación trata de llamar al 911 desde una misteriosa cabina telefónica que esta en el callejón, experimentando una extraña transformación.

Dial H es una revista rara, suficientemente cercana a la tradición del sello Vertigo como para que resulte un tanto desconcertante, aunque teniendo en cuenta que la edita Karen Berger, no es nada sorprendente. El texto promocional de la revista decía:
  • Una serie completamente nueva por el novelista éxito de ventas y ganador del premio Hugo, CHINA MIEVILLE!
  • ¿Qué pasaría si descubrieras el discador H, un artefacto increíblemente poderoso que te transforma en un superhéroe?
  • ¿Y si descubrieras que el mundo es amenazado por este mismo artefacto que se ha transformado en tu obsesión incontrolable?
  • ¡Estas son sólo las primeras preguntas hechas en esta inventiva y emocionante historia que presenta a los más extraños superhéroes y supervillanos del DCU, mientras explora los límites de la realidad!
Al término de éste número sólo alcanza a verse hasta el segundo numerando y de una manera que resulta muy distinta de las tradiciones del gérnero, pero más importante aún, un tanto confusa y poco atractiva.

La cabina telefónica con el discador H, es claramente un artefacto mágico/místico/sobrenatural y las razones por las cuales el protagonista se topa con él son circunstanciales. Nelson no es un tipo que resulte agradable (esa es la idea), pero a la vez lo encontramos prácticamente tocando fondo, por lo que hay mucho espacio para mejorar. Los superhéroes en los que se transforma son entre ridículos y espeluznantes y queda establecido que los intentos de Nelson por mejorar la situación en la que se mete al interrumpir la golpiza a su amigo sólo resultarán en nuevas tragedias.

¿Qué quiero decir con esto?

Basándome sólo en este número, creo que no seguiría comprando la serie más allá del número #1, pero teniendo en cuenta  lo que  dice el texto promocional y que el primer arco dura sólo 5 números, seguiré al menos hasta que termine esta historia.

El dibujo de Mateus Santolouco, que entiendo entinta él mismo, termina de establecer una atmósfera muy oscura para la historia. Santolouco tiene un trazo fuerte y cierta tendencia a exagerar los rasgos de los personajes... el primer superhéroe en que se convierte Nelson es Boy Chimney, una especie de duende sádico hecho de tizne, que luce un sombrero-chimenea de altura variable sobre la cabeza y tiene poderes relacionados con la conjura de animales hechos de humo, asfixiando y envenenando con humo y otros contaminantes a sus víctimas, por lo que Santolouco usa muchas manchas, tintas corridas y trazos de pincel en el acabado de su dibujo. La revista no solo es oscura, es espesa como una pieza llena de humo de carbón. Estoy seguro que ésa era la idea, pero me resultó desagradable, al igual que el protagonista y los personajes en que se transforma. El dibujo no es malo, en lo absoluto, pero es feo... lo es a propósito, pero eso no cambia el resultado y la única crítica más objetiva que puedo hacerle es que Nelson y Darren son veinteañeros, pero parecen cuarentones sacados de una película de mafiosos.

La historia que quiere contar Miéville demanda paciencia. La atmósfera es oscura y depresiva, los personajes comparten los mismos rasgos y no alcanzan a mostrar cualidades atractivas, así que ¿para qué volver por más de lo mismo?

Estoy seguro que varios lectores se estarán preguntando lo mismo y creo que el futuro de la serie no luce auspicioso. Tal vez me equivoque y resulte que al término de la historia estaré enganchado, pero no parece que vaya a ser así... no sabía qué esperar de ésta revista, pero lo que sea que es, no armoniza mucho con mis gustos. Una lástima. No la recomiendo.

Calificación:

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