miércoles, 26 de junio de 2013

Reseña: Man of Steel [Esteban Pedreros]


Mateo 26, 50: Pero Jesús le dijo “Amigo. Haz lo que vienes a hacer”. Entonces se acercaron, detuvieron a Jesús y se lo llevaron.

Regularmente trato de publicar mis reseñas lo más rápido posible, pero tras ver Man of Steel se conjugó mi necesidad de editar el Podcast atrasado (que pueden descargar acá), con mi deseo de masticar bien la trama y compararla con la opinión de otros fans… quería ver si efectivamente los problemas que sentía que tenía la película eran tan relevantes para otra gente como lo eran para mí.

Aparentemente así es. Ya tuve la posibilidad de conversar la película con Alberto y otros amigos y de leer reseñas de gente como Mark Waid y Chris Sims, y hay varios que comparten mi opinión aunque con algunos matices en cuanto a los elementos más disonantes de la trama.

Para poder comentar bien la película decidí descargarla en versión pirata y así analizarla con más detenimiento. Lo que concluí pueden leerlo a continuación:


Man of Steel es una película bastante entretenida, con muchas escenas de acción y una orgía de destrucción final que seguramente los dejarán bastante conformes si eso es todo lo que esperan ver en una película de acción veraniega (o invernal, según su hemisferio).

En mi caso empecé a tener problemas con la película bastante temprano a raíz de la forma en que se desarrolla la relación de Clark Kent con su padre terrestre.

Si escucharon nuestro Especial de Superman (disponible para descarga por sólo 1 dólar), sabrán que para mí es esencial la educación terrestre de Superman para formar su carácter y las numerosas escenas en que vemos cómo se forja la relación de Clark (Henry Cavill) con Jonathan Kent (Kevin Costner), decepcionan a la hora de explicar de dónde proviene ese conjunto de enseñanzas que trasforman al Clark adulto en una persona honesta, buena e incorruptible.

Lo que Jonathan Kent le enseña a Kal-El, es que la humanidad le teme a quienes son distintos y que si se enteran de su secreto origen extraterrestre van a odiarlo y temerle y que debe ocultar ese secreto a toda costa, incluso la de la vida de su propio padre.

El mayor acto de amor y respeto de Clark hacia su padre terrestre es dejarlo morir arrasado por un tornado a petición suya y vivir errante y oculto por los próximos 16 años (no deja de ser paradójico que durante toda la película no haga gran cosa por proteger su identidad, pero sí lo haga cuando la vida de su padre está en riesgo). Ésa es la lección. Preocúpate sólo de tí mismo y tu conveniencia y protege tu secreto a toda costa.

No solo eso, a la hora de controlar sus impulsos y crecer moralmente, vemos que el Clark de 12 años que es capaz de controlarse ante los bravucones de su escuela, es más maduro que el Clark de 33 años que no es capaz de enfrentar a un camionero, pero sí de responder abusiva y vengativamente destruyendo su camión.

Superman desquitándose física o patrimonialmente de una persona normal es igual a que un adulto golpee o le rompa los juguetes a un niño. La diferencia de poder es tal, que ese comportamiento sólo puede verse como abusivo.

De ahí en más la película comenzó a volverse cada vez más decepcionante y empecé a caer en cuenta que, a pesar de que mi percepción inicial fue la contraria, se trataba nuevamente de una alegoría mesiánica llevada a extremos menos aburridos que los de Superman Returns, pero igualmente marcados y poco imaginativos.

Todos sabemos que Jerry Siegel y Joe Shuster eran judíos y que usaron como marco para construir a Superman la historia de Moisés y/o Cristo, pero el personaje es en esencia lo opuesto de un Mesías desde que entendemos que el no se ve a sí mismo como tal. Superman no se autoproclama nada, el simplemente hace el bien... ayuda a la gente. Lo que viene a ser su verdadero superpoder es su capacidad de hacer siempre lo correcto.

Una vez que te das cuenta que el guionista de la película (David Goyer), decidió que va a transformar un Blockbuster de Superhéroes en una alegoría mesiánica, es cosa de esforzarse un poco para empezar a encontrar los paralelismos y uno de ellos, que al parecer resultó imposible de eludir, es enfrentar a un Súper-Judío contra un Súper-Nazi.

En la Sociedad Kriptoniana, las personas son diseñadas genéticamente para labores específicas. Zod (Michael Shannon), fue creado para defender Kriptón y considera que la clase gobernante es débil, es "un linaje degenerativo", que debe ser reemplazado para volver a la grandeza kriptoniana. Se trata de una situación crítica análoga a la que permitió el surgimiento de Hitler, con una clase política sumisa al poder de los países victoriosos de la Segunda Guerra Mundial y donde la frase deja entender que la clase gobernante es tal vez propensa a una selección endogámica de genes que ha provocado su propia decadencia y la de Kriptón.

Cuando Jor-El confronta a Zod y le habla de haber tenido un hijo por parto natural, Zod reniega la herejía de Jor-El y entendemos que el plan de Zod es elegir los mejores genes del Codex Genético kriptoniano para refundar Kriptón utlizando una selección genética dirigida que produzca una raza superior.

A eso se opone Jor-El, por eso roba el Codex y por esa razón no acompaña a su hijo a la tierra. Jor-El se juzga a sí mismo y a todo Kriptón como indigno de una segunda oportunidad y entrega la decisión de la supervivencia de su raza a su hijo.

¿Alguien más piensa que a Goyer le gustó la idea de JMS de tener a Superman vagando por la Tierra?

Personalmente creo que la idea de ver a Clark realizando todo tipo de trabajos no es más que una expresión muy poco sutil de la idea de que mientras el resto de los Kriptonianos son presa del determinismo genético, Superman, al tener disponible todas las posibilidades, carece de dirección y capacidad de decidir qué es lo que verdaderamente quiere. Por eso vaga sin rumbo fijo, por eso cambia y se acomoda a los trabajos más dispares... hasta que su Padre (Jor-El), le dice lo que tiene que hacer.


Y es aquí donde viene la parte más cuestionable de la película.

Al principio no me di cuenta, pero la película es una reconstrucción de la Semana Santa casi hito por hito. La película toma como molde la Biblia y la transforma en un pastiche de cultura pop.

Jueves Santo:

Superman acude ante un Pastor y le pide consejo. Medita si entregarse a Zod o no. (la oración del Huerto de Getsemaní).
Superman es arrestado (mismo lugar, un par de horas más tarde).
El General Swanwick le dice a Superman que no puede hacer nada porque le han ordenado entregarlo a Zod (lavándose las manos como Poncio Pilato) y -retomando la cita con la que abrí este artículo- Superman le responde lo mismo que Jesús le respondió a Judas Iscariote: "General, haga lo que tiene que hacer" ("Do what you have to do, General").

Viernes Santo:

Superman sube a la nave de Zod y es afectado por la atmósfera artificial de la nave que imita la de Kriptón, lo que le permite experimentar los sufrimientos de un ser humano común y corriente (el calvario de la Crucifixión).
Queda inconsciente y experimenta una alucinación, invasión síquica o no sé qué cosa (que alguien me explique qué demonios fue porque esto no es Superman II, así que no acepto la invención espontánea de Superpoderes) y es tentado por Zod de unirse a él para reconstruir Kriptón (el diablo tienta a Jesús, pero no el Viernes Santo... a menos que "La Última Tentación de Cristo" cuenta y tratándose de Goyer, tiendo a pensar que sí).

Domingo de Resurrección:

Pues tenemos la conveniente captura y rescate de Lois Lane (¿alguien tiene idea de para qué pidió Zod su presencia? - Después de eso se olvida de ella por el resto de la película), entonces Jor-El cambia la atmósfera de la Nave y envía a su hijo de vuelta a la Tierra y le dice "Puedes Salvarlos... puedes salvarlos a todos" (¿esta parte es un tanto más obvia, no?), no sin antes decirle que para decidir el futuro de Kriptón debía experimentar la vida como parte de la raza humana y servir como un puente entre ambas sociedades (Alianza Nueva)


Aquí es donde creo que vale la pena hacer hincapié en las críticas a David Goyer. El tipo es tan mal escritor que no pudo resistir la idea de poner a un "Súper Judío" a pelear contra un "Súper Nazi", en una reconstrucción del Nuevo Testamento. Así de simple.

Todo eso lo decora con diálogos que son un suplicio y una aptitud clínica para fallar en encontrar el tono correcto para casi todos los personajes.

No tengo problema alguno con que Perry White sea interpretado por Laurence Fishburne y no diga "Great Caesar's Ghost!!", en toda la película. Sí me parece preocupante que cuando se revela que Lois Lane (Amy Adams), conoce la identidad del Kriptoniano secretamente refugiado en la Tierra le diga "Este no es el momento de refugiarte en tu integridad periodística, Lois".

El Editor del Daily Planet -el periódico que es el Faro de integridad periodística del Universo DC- le dice que cuando realmente importa, debe olvidar su integridad periodística y traicionar a su fuente...

Eso definitivamente me molesta.

De aquí en más la película degenera en lo que muchos han optado por denominar porno de destrucción, y realmente es decepcionante ver que Superman no manifiesta interés alguno por salvar a alguien que no sea Lois Lane o su madre (Diane Lane).

Se activa el "Motor Mundial" y la nave de los Kriptonianos queda esclava de esa máquina de destrucción/reconstrucción (es decir depende operacionalmente de ella. Algo que el doblaje y los subtítulos no explican), por lo que Superman debe ir al Océano Índico a salvar a un pescador, mientras miles de personas mueren en Metrópolis.

El ejército Estadounidense usa la cuna de Superman como Arma de Destrucción Masiva y crea un hoyo negro que atrapa a los Kriptonianos dentro de la Zona Fantasma, al igual que al pobre de Emil Hamilton (Richard Shiff) cuyo único pecado fue activar la Cuna-Bomba y salvar el día.

El hoyo negro absorve todo a su paso.... excepto a Lois Lane que se precipita al suelo. Eso hasta que Superman la recoge porque ahí el Hoyo Negro empieza a absorverla al igual que el resto de los objetos dentro de su radio de influencia (que no incluye solo cosas Kriptonianas, sino también vehículos, escombros y demás).

Jenny (que finalmente nada tiene que ver con Jimmy Olsen) exclama: "nos Salvó", mientras los restos de Metrópolis caen a su alrededor. Y en ese momento... con todo el romance que hay en el aire, Superman y Lois Lane se besan.

Lois hace un chiste (robado directamente de "Speed/Máxima Velocidad"), y Superman le responde que no aplica para extraterrestres. No sé ustedes, pero la escena estaba tan fuera de lugar dentro del contexto que a mi me dio vergüenza ajena.


Aquí viene la pelea con Zod, donde cientos de miles de ciudadanos perecen por no haber tenido el buen tino de evacuar la ciudad mientras ésta se derrumba y Michael Shannon tiene la valentía de decir la siguiente estupidez:

"Cada acción que tomo, sin importar qué tan violenta o qué tan cruel, es por el bien mayor de mi gente… y ahora no tengo gente. Mi alma, eso es lo que me has quitado"

La convicción con la que puede decir ese diálogo hace que se haya ganado el doble del sueldo que le pagaron.

Termina la pelea con la polémica muerte de Zod y aunque no me gusta que Superman mate, porque regularmente no lo necesita, porque un disparo no lo pone en riesgo y realmente lo único que trata de hacer cuando interrumpe un asalto es salvar tanto a las víctimas como los victimarios, bajo ciertas circunstancias tal vez podría aceptar que Superman mate a Zod. Mi problema es que la escena en cuestión no logra vender que esa circunstancia exista e inmediatamente puedes imaginar alternativas a la ejecución sumaria que realiza Superman.

Ahí termina la orgía de Destrucción Salvadora que es Man of Steel.

Bueno... no exactamente porque aún falta que el tipo que escribió la historia del Action Comics #900 donde Superman renuncia a su ciudadanía estadounidense, haga un poco de protesta política y use la escena de la destrucción del avión espía no tripulado ("Drone"), para reclamar contra la vigilancia que ejerce el Gobierno Estadounidense contra sus propios ciudadanos.

Así que ahí tienen... no me gustó la película, no sé si quedó claro.

Si tengo que destacar algo, son el nivel general de las actuaciones (Cavill lo hace muy bien como Superman) y la secuencia de apertura en Kriptón, que tal vez sea innecesaria para el desarrollo de la trama de la película, pero aún así es lo que más disfruté.



Lois Lane considero que estuvo bien. Amy Adams actúa bien, es bonita y a pesar del diálogo con el que se presenta a discutir con el ejército en el sitio donde se encuentran la nave Kriptoniana, se la muestra capaz y decidida, así que creo que fue uno de los puntos positivos.

Mi Nota para el público general:

Mi Nota Comiquera:

Mi Nota si de verdad son fans de Superman:

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