jueves, 26 de mayo de 2016

EeC: El Renacimiento de DC o cómo vender esa idea



por Esteban Pedreros

Si escuchan nuestro podcast (y presumo que así es ya que ha pasado mucho tiempo desde que publicamos otras cosas), sabrán que no soy fan de Geoff Johns, normalmente leo sus cómics porque generan discusión y si voy a tener un podcast de cómics no puedo obviar completamente la actualidad comiquera superheróica.

El pasado miércoles 25 de mayo DC Comics estrenó nuevo logo y publicó DC Universe Rebirth #1, un cómic escrito por Geoff Johns, con arte de Ivan Reis, Gary Frank, Ethan Van Sciver y Phil Jiménez, que promete ser el regreso de todos aquellos intangibles de la Editorial cuya ausencia ha desencantado a los fans con DC Comics.



Voy a extenderles la cortesía que internet me negó....

A continuación voy a referirme a elementos de la historia DC Universe Rebirth #1 que constituyen SPOILERS, si no desean conocerlos por anticipado ¡¡no sigan leyendo!!

...

...

...

La historia nos nuestra el regreso de Wally West pre-Nuevos 52, un poco más joven que la última vez que lo vimos y en su traje de Kid Flash dando tumbos a través del universo y tratando de encontrar un punto de anclaje que le permita escapar de la Speed Force. En los Nuevos 52 no existe Linda Park, su faro, su guía (es cursi, pero funciona), o al menos no una versión de Linda que lo recuerde a él ni la relación que tuvieron, de hecho, nadie lo recuerda. Éste universo sufrió el robo de 10 años de historia que han significado que personajes que deberían existir no existan, que relaciones que recordamos se hayan perdido, etc. Todo aquello que extrañas como lector antiguo del DCU le fue robado a los nuevos 52 por una personaje misterioso que alteró el universo tal y como lo conocíamos.

Wally finalmente consigue acceder y permanecer en la realidad del DCU, revela la existencia de este misterioso ser a Barry Allen y le pide que lo ayude a hablar con Batman e investigar qué o quién alteró el tejido de la realidad y con qué motivo.

La historia termina dándonos a entender que el personaje responsable de estos cambios es el Dr. Manhattan de Watchmen a través de las siguientes palabras:

"Habrá una guerra entre la esperanza y la desesperanza
amor y apatía
Fe e incredulidad
Cuando estuve fuera del tiempo, sentí su presencia
traté de ver quiénes eran
no pude, pero sé que están ahí afuera
y están esperando para atacar nuevamente por algún motivo
puedo sentirlo
incluso ahora Barry...
... nos están vigilando"

Estableciendo además lo que probablemente será el enfrentamiento entre los personajes del DCU con los de Watchmen por el "alma" de DC Comics.


No sé si me gusta esta historia, sinceramente creo que es una burla tragicómica a estas alturas que DC siga utilizando a los personajes de Alan Moore y como dije antes, Geoff Johns es un escritor que leo semi-obligado y cuyo trabajo, especialmente en la última década, me parece mediocre y descuidado.

Pero aquí veo una idea que me agrada, un concepto que creo que DC puede explotar con éxito y que ofrece posibilidades de historias que sí me atraen.

Watchmen es una obra trascendental, el arte de Dave Gibbons es de una precisión obsesiva alarmante, las herramientas narrativas que pueblan la historia son sumamente efectivas y no se puede negar que influyeron de forma decisiva en la historia de los cómics de superhéroes. Aún así Watchmen es un cómic que no me gusta y si no lo disfruto demasiado, es porque no es el tipo de historias que me guste leer.

Creo que como muchos pasé por la etapa en que sentí que tenía que demostrarle a la gente que los cómics no eran como ellos pensaban, no eran para niños y presté y regalé muchos cómics de Alan Moore, porque eran los cómics adultos con los que pretendía demostrar cuán equivocada estaba la gente.

La verdad es que creo que si uno tenía que rebuscárselas tanto para encontrar cómics de superhéroes maduros y todos (o la mayoría), habían sido escritos por Alan Moore, uno debería haber tomado eso como indicativo de que probablemente la gente tenía razón... los cómics de superhéroes sí son para niños (de todas las edades ;), porque son historias simples y repetitivas que por las limitaciones del género no se adaptan muy bien a todas las complejidades de la vida.

Dicho eso, los superhéroes hacen mejor que la mayoría algo muy sencillo: le dan forma física a los problemas (generalmente por vía alegórica), y el superhéroe que protagoniza la historia generalmente logra acabar con ese problema a golpes y de forma espectacular... en una página doble.

Si los sicólogos pudieran hacer eso serían millonarios.

Por lo tanto la idea que me gusta de DC Universe Rebirth, lo que creo que se insinúa aquí, es que finalmente en DC han hecho el diagnóstico de que la influencia de Moore y Miller a largo plazo le ha hecho más mal que bien a los cómics de superhéroes, no por culpa de esos autores sino porque hubo gente mucho menos capaz que quiso imitar el tono, pero no entendió muy bien el fondo de esas historias y llevó a estos personajes a recorrer caminos para los que no están diseñados.

Lamento tener que explicitar tanto esto, pero Watchmen no es una historia pensada para tener secuelas y precuelas, los personajes no son rescatables, cumplen un rol dentro de una estructura de relojería y no son mucho más que eso. DC tuvo razón en decirle que no a Moore tanto tiempo atrás y no permitirle usar a los personajes de la Charlton. El problema son todas las veces en que erró el rumbo desde entonces.

Es por eso que si en definitiva, resulta que para salir de la sombra del anhelo de madurez Watchmeniana, filtrada por el tamiz de la angustia adolescente hiper violenta e hiper sexualizada, hay que leer la historia donde Superman golpea al Dr. Manhattan... y lo derrota de forma espectacular en una página doble... creo que puedo vivir con eso.


Deja tus comentarios o escríbenos directamente a comicverso@gmail.com