viernes, 29 de octubre de 2010

PC: WildStorm: Un sello que merecía mejor suerte


Por Alberto Calvo.

Hace algunas semanas DC Comics realizó cambios importantes en sus operaciones al mudar parte de sus oficinas, de su tradicional sede en la ciudad de Nueva York, a la costa Oeste de los Estados Unidos. Aprovechando la confusión reinante durante el proceso, la editorial, propiedad del conglomerado multimedia AOL/Time-Warner, aprovechó para realizar "ajustes" a su fuerza de trabajo, y cesó a varios editores y asistentes, así como a parte del personal de oficinas. A nivel editorial, el mayor cambio fue la desaparición completa del sello WildStorm.

La historia de Wildstorm se remonta a la época en que Jim Lee, Whilce Portaccio, Scott Williams y Marc Silvestri eran algunos de los artistas estelares de Marvel Comics y trabajaban juntos en un estudio llamado Homage, el cual conservaron tras convertirse en co-fundadores de Image Comics. Sin embargo, en lugar de utilizar el estudio como un sello, dividieron su producción bajo dos banderas, con el material creado por Marc Silvestri y sus protegidos identificado bajo el sello de Top Cow Productions, y toda la obra de Jim Lee y compañía -incluído más tarde Portaccio- como Aegis Entertainment. Una vez que la división de Image en varios estudios se hizo más evidente, Jim Lee cambió el nombre de su compañía por uno comercialmente más identificable: WildStorm, el cual obtuvo al combinar los títulos de sus dos series más populares, WildCats y StormWatch.

Encuentro curioso que tanta gente suela hablar de WildStorm de manera despectiva, como si se tratase de una compañía que produjera cómics de mala calidad o indignos de mayor interés. Basta echar un vistazo a algunos de los creadores que trabajaron en este impreso o cualquiera de sus sellos para darse cuenta de lo alejada de la realidad está esa percepción: Alan Moore, Grant Morrison, Warren Ellis, Kurt Busiek, Ed Brubaker, John Cassaday, Bryan Hitch, Frank Quitely, Chris Bachalo, Humberto Ramos, Sean Philips, Mark Millar, Christos Gage, Adam Beechen, Gail Simone, Travis Charest, Joe Casey, Joe Kelly, Carlos Pacheco, James Robinson, Sam Kieth, Terry Moore... y muchos otros.

¿Puede juzgarse de mediocre a un sello editorial que dio origen a títulos como Astro City, Planetary, The Authority, Leave it to Chance, The Wizard's Tale, Promethea, Top Ten, Tom Strong, Sleeper, Arrowsmith, y muchos otros de probada calidad? Lo dudo. Supongo que se trata simplemente de otro ejemplo de esa curiosa mentalidad del lector de cómics ante las cosas nuevas o diferentes. En un medio todavía dominado por el género de superhéroes, la mayoría de los fans ven con recelo a todo aquel que pretenda explorar el género fuera de las Dos Grandes, y peor aún a quienes juegan con variaciones del género y se alimentan de la tradición de personajes clásicos de aquellas compañías para extrapolar nuevas ideas.

Tengo la impresión de que el principio del fin se dio a mediados de los noventa cuando, ante la evidente reducción del mercado, Jim Lee empezó a jugar con la idea de vender su compañía. Lee estaba un poco harto del lado administrativo de ser independiente, y nunca son buenas noticias cuando la cabeza de una compañía pierde el interés por manejarla. En 1998 DC Comics compró WildStorm porque con ello se hacía de tres elementos que quería sumar a sus activos: los coloristas, Alan Moore, y el propio Jim Lee.


Lamentablemente para el medio, y sobre todo para los creativos trabajando en WildStorm, acostumbrados a trabajar con absoluta libertad creativa y un mínimo de control editorial, DC también adquirió algunas cosas que no quería. The Authority, serie creada por Warren Ellis, resultaba polémica por su agresiva versión de los alcances de un grupo de superhéroes. La incomodidad que el título generaba al interior de DC creció cuando Mark Millar heredó la responsabilidad creativa, lo que llevó a Paul Levitz a intervenir, alterando diálogos e incluso arte terminado antes de permitir que algunos números entraran a prensas. En el proceso, Millar decidió irse a Marvel con un contrato de exclusividad y no regresar jamás a WildStorm o DC, y todo el asunto le costó el trabajo a John Layman, el editor de la serie.

Y ese no fue el único problema entre DC y sus "nuevos" creativos. Alan Moore accedió a permanecer en WildStorm sólo porque Jim Lee le prometió que jamás tendría que lidiar directamente con DC, pero era un compromiso condenado al fracaso. El hecho de que DC tuviese un activo papel en el desarrollo de las películas, er... uh... "inspiradas" por V for Vendetta y The League of Extraordinary Gentlemen, provocó la molestia de Moore, y unas desafortunadas y poco pensadas declaraciones de Levitz terminaron por llevar a Moore a abandonar la compañía, llevándose al subsello ABC consigo, y con Scott Dunbier como el nuevo editor sacrificado. The Boys fue otra serie que causó problemas. Creada por Garth Ennis y Darrick Robertson, esta serie tuvo la oposición de Levitz desde un principio, y a pesar de su gran aceptación y buenas ventas fue cancelada, sólo para reaparecer casi de inmediato bajo Dynamite. Desde entonces Ennis tampoco ha vuelto ha trabajar para DC.


Me queda la sensación de que lo que sucede ahora, con el anuncio de la cancelación de toda la línea, y de la absorción de los cómics de licencia por parte de DC, así como la promesa de que muchos títulos y personajes regresarán como parte del Universo DC, no es más que parte de algo que se planeó desde el principio. DC aún tiene a los coloristas y a Jim Lee, y tuvo a Alan Moore por cuanto tiempo les fue posible retenerlo, así que no queda razón alguna para seguir manteniendo una línea de cómics rentable pero con demasiadas aristas incómodas para la administración corporativa de DC.

Hay quienes señalan con esperanza que muchos de los títulos y personajes encontrarán lugar dentro de poco dentro de los confines del Universo DC. Honestamente, ¿es buen destino para personajes que en su momento representaron la vanguardia del género y se caracterizaron por su originalidad o frescura, acabar en un contexto donde el status quo se mantiene desde hace décadas, y donde además quedarán a merced de Geoff Johns?

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