miércoles, 16 de febrero de 2011

Reseña de Cine: The Green Hornet

Por Alberto Calvo.

The Green Hornet, conocido en Latinoamérica como el Avispón Verde, es un héroe originado en un serial radiofónico creado en los 1930s que duró más de quince años al aire. Desde entonces el personaje se ha mantenido vigente gracias a una serie de televisión y a múltiples interpretaciones en otros medios, más notablemente en comics, sobre todo en fechas recientes.

Hace casi veinte años que Hollywood intentaba llevar al personaje a la pantalla grande, pero de manera infructuosa, habiendo tenido como presuntos protagonistas a George Clooney, Greg Kinnear, Mark Wahlberg y Jake Gyllenhaal, además de haber involucrado en uno u otro momento a directores como Michel Gondry, Kevin Smith y Stephen Chow además de incontables guionistas.

Finalmente, la versión que se estrenó hace algunas semanas fue dirigida por Michel Gondry (la primera vez hubiese sido su debut cinematográfico, ahora fue su cuarto largometraje) sobre un guión de Evan Goldberg y Seth Rogen, con éste último fungiendo además como productor ejecutivo y protagonista de la película, situación que probablemente sea la causa de los desastrosos resultados.

The Green Hornet (El Avispón Verde) cuenta la historia de Britt Reid (Rogen), el irresponsable hijo de James Reid (Tom Wilkinson), dueño y editor del Daily Sentinel, uno de los más prestigiados diarios de Los Angeles. Britt vive de fiesta en fiesta y los escándalos, para molestia de su padre, son cosa cotidiana. Cuando su padre fallece, todo mundo parece esperar que finalmente decida sentar cabeza y se haga responsable del diario, pero eso no va a suceder. En vez de ello Britt decide dejar el diario en manos del veterano editor que fue la mano derecha de su padre durante años (Edward James Olmos), y dedicarse a seguir con sus asuntos sin preocuparse por el resto del mundo.

Sin embargo, todo cambia cuando conoce a Kato (Jay Chou), el mecánico y asistente personal de su padre. Convencidos de que tienen mucho en común, se emborrachan platicando sobre todo lo que les molestaba del viejo Reid y deciden tomar una pequeña venganza póstuma desecrando el monumento recién erigido a su padre. En el proceso de cometer su fechoría, Britt y Kato evitan que una pandilla asalte a una pareja, solo para ser perseguidos por la policía.

Britt convence entonces a Kato de dedicarse a combatir el crimen mientras se hacen pasar por criminales, naciendo así el Avispón Verde. Britt decide también tomar las riendas del Sentinel, aunque sea solo para ensalzar la imagen del Avispón como un peligroso y ambicioso criminal, lo cual no cae muy bien con Chudnofsky (Christopher Waltz), el líder del bajo mundo angelino.

Lo que sigue es hora y media de una película que no decide lo que quiere ser, pues no satisface ni como comedia ni como película de acción. Creo que el principal problema es Rogen, quien parece convencido de que es talentoso, carismático y divertido, pese a que su filmografía es evidencia de todo lo contrario. Su personaje no genera ni simpatía ni empatía y, de hecho, parece ensalzar la xenofobia y misoginia como cualidades divertidas. Habla sin parar y no tiene una sola línea de diálogo que sirva para avanzar o enriquecer la historia.

El talento de los veteranos actores que lo acompañan y el carisma de Chou no bastan para compensar por la avaricia de Rogen, quien decide convertirse en el centro de cada maldita escena, lo cual es una verdadera lástima, pues había potencial para hacer que la película funcionara. La dirección de Gondry no es mala, pero lo irregular del guión afecta al resultado final. No existe desarrollo de personajes entre las secuencias de acción, y dado que la buddy comedy que pretendían crear entre Britt y Kato no funciona la película tiene más altibajos que una montaña rusa.

Tal vez se pregunten por qué no he mencionado a Cameron Diaz, quien interpreta a Lenore Case, la secretaria de Britt. Y no es que la haya olvidado, pero dado que no supieron que hacer con el personaje yo no encuentro nada que decir sobre ella, pues pareciera ser que la agregaron al elenco solo cuando se dieron cuenta de que no había personajes femeninos y el único uso que le hallaron fue convertirla en un vehículo para mostrar que tan cretino y misógino es el personaje de Britt.

Si les gusta el humor que maneja Seth Rogen en otras de sus películas, puede que no encuentren tan decepcionante The Green Hornet. De otro modo me temo que pasaran un rato lamentando las dos horas de su vida que desperdiciaron en ella, y más aún si decidieron pagar extra para verla en 3D. Yo no lo hice, y aún así me siento estafado. Lo peor de todo es que ni siquiera creo que sea una mala película, pero peor aún, la encuentro totalmente inconsecuente e imperdonablemente olvidable.

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