lunes, 31 de mayo de 2010

FDT: El Final de Lost

FINAL DE TEMPORADA:
LOST


A estas alturas ya deben haber leído todo lo que había que leer sobre el final de Lost, y gracias a las reseñas cargadas de SPOILERS que han aparecido en la prensa, aunque no hayan visto el final, es probable que igualmente lo conozcan... más que comentar el final de Lost y los eventos que se desarrollan en su último capítulo, quisiera comentar a sensaciones que me dejó la serie tras seis años de seguimiento algo irregular.

Cuando se estrenó Lost me la prestó un amigo en DVD y vi la primera temporada completa en poco más de un día, me encantó, sin embargo la segunda temporada no tuvo el mismo efecto y hasta le día de hoy no la he visto completa.

Lost es una serie que me dejó un sabor agridulce, principalmente por la indecisión con la que se conduce la trama a lo largo de las 6 temporadas. Más allá del obvio golpe de timón que se le dio a la serie al decidir que tuvieran una extensión predefinida, mi crítica pasa por el hecho de que se mezclaron elementos de ciencia ficción, filosofía y teología, optando por uno de ellos de acuerdo a la conveniencia del momento.

Cuando tratas de analizar Lost te encuentras con varios problemas de inconsistencia, hay varios personajes que terminan sobrando en la trama, hay argumentos que quedan dando vuelta sin resolución clara y cada vez que la serie cae en un problema irresoluble, le pide al espectador un salto de fe. La última temporada hace un claro hincapié en temas filosóficos y teológicos, los mezcla con reflexiones sobre la naturaleza humana y no ofrece ninguna propuesta nueva... por ejemplo:

Uno de lo debates más antiguos que ofrece la teología judeo-cristiana, dice relación con la naturaleza del bien. Si hicieron catequesis en el colegio, uno de los pasajes más estudiados de la Biblia es aquél de Abraham comandado por Dios a sacrificar a su hijo y detenido por un Arcángel antes de cumplir la voluntad de Dios. El acto de Abraham, despojado de todo contenido religioso, es un horrible parricidio/sacrificio ritual, pero debido a que lo realiza en cumplimiento de la voluntad de Dios, en realidad está obrando correctamente. En resumen la idea es la siguiente (siéntanse libres de destrozar mis argumentos en la sección de comentarios de este artículo), actuando bajo las órdenes de Dios, que es un ser superior y omnisciente, no puede obrarse mal, la obediencia es el accionar correcto y debe dejarse de lado el análisis subjetivo del acto. Para quien se considere Ateo o Agnóstico, el correcto accionar será probablemente una mezcla de reglas objetivas (leyes, normas sociales), subjetivas (la propia moralidad) y un análisis circunstanciado, para el religioso lo es (o debiera serlo), la voluntad del ser supremo.

La persona que actúa por orden divina está despojada de responsabilidad, obedece una voluntad superior incuestionable, también abandona la autodeterminación y se entrega a la fatalidad. Los personajes de Lost, cual más, cual menos, patalean y chillan, pero en definitiva "todo pasa por una razón"... lo frustrante es que esa razón siempre resulta vaga y desprovista de significado para el espectador.

Cuando parte la serie, la fascinación la despierta la acumulación de sucesos inexplicables, pero al igual que en un truco de magia, una vez que se van revelando las razones los misterios pierden su gracia: es rarísimo ver un Oso Polar en una isla tropical, pero cuando te dicen que una iniciativa científica la llevó a la isla para realizar experimentos, y que estos escaparon de sus jaulas... bueno, es una explicación perfectamente racional, pero muy poco atractiva.

Los protagonistas de la historia son antagonizados por lo que básicamente es un grupo de fanáticos religiosos dispuestos a obedecer ciegamente a un líder, que resulta ser un megalómano con complejo de inferioridad, que no soporta el abandono. Quien haya visto la serie completa sabrá que la mayoría de los personajes terminan haciendo cualquier cosa por que sí, porque alguna frase es remarcada con alguna música incidental impactante y ya no encuentran vuelta atrás en la toma de decisiones.

Cuando empiezas a unir las piezas te encuentras con una constante dicotomía entre voluntad y determinismo, fe y ciencia, bien y mal, donde los buenos simplemente son los que le hacen caso a Jacob, quien nunca explica por qué su trabajo de guardián de la Isla es tan importante... algo que al parecer ni siquiera él mismo sabe. Cuando Jacob era mortal su madre que no era su madre, sino una vieja loca que mató a su verdadera madre e intentó matar a su hermano, le dijo que él tenía que sucederla... lo único que lo transforma en el hermano bueno es ser el hermano obediente (aquí volvemos al párrafo de más arriba, ¿vieron?).

¿Cuál fue el punto del viaje en el tiempo?, ¿Conocer la Iniciativa Dharma?, ¿ver a Sawyer y Juliet jugando a la casita?
Los eventos de la 6ª temporada hacen que toda la aventura de la 5ª temporada no tenga sentido... a menos que uno concluya que la isla mandó a Jack al pasado para que pudiera traer de vuelta al presente a los que quedaron atrapados allí, una series de eventos inútil que no tiene otro origen que la idea de introducir un evento raro en el desarrollo de la trama... los viajes temporales. Es como echarle un poco de condimento (ciencia ficción) a la sopa, pero en definitiva la sopa sigue siendo de pollo (me la juego por "determinismo", en este apartado).

Así que básicamente tenemos una isla con voluntad propia que invoca gente desde todos los rincones de la Tierra para someterlos a una ordalía, en la cual los utiliza, manipula, mata y descarta en pos de preparar a un mártir, para que la salve de su propia destrucción a manos de un ser al que ella misma dio origen. Es una especie de círculo idiota donde la única respuesta que se encuentra es "todo sucede por una razón", frase que por grandilocuente que sea no es muy satisfactoria.

Ahora, no me malentiendan.... Lost tuvo muy buenos momentos, buenas actuaciones, a Evangeline Lilly y se trata de una serie muy valiente que dio paso a una televisión más atrevida e inteligente... bueno, más ambiciosa y menos reflexiva al menos, capaz de lanzar al aire proyectos que hace 7 años habrían dormido en el cajón de algún productor si es que alguna vez un escritor tuvo la osadía de pasar la idea al papel después de la borrachera. Pero a la vez fue autocondescendiente...

Isabel Plant, una periodista de espectáculos que trabaja en el suplemento "Wikén" del diario El Mercurio de Chile escribió un artículo en el cual defiende el final de Lost, señalando que el alto grado de emotividad que tuvo fue agradable para ella. Yo no negaré que me tiritó la pera en al menos una escena, pero la idea de que los "flashsideways" de la última temporada no son más que una forma de los guionistas de pedir disculpas por la brutalidad con la que se deshacen de la mayor parte del elenco durante el desenlace (y de mantenerlos en pantalla a pesar de estar muertos), no me la quita nadie. También le da cierto grado de solemnidad a un final que habría dejado aún más molestos a aquellos que nos habría gustado ver un poco más de ciencia en la explicación de los numerosos fenómenos extraordinarios de la Isla.

Lost tiene aciertos y errores, el mayor de los cuales fue atreverse a introducir elementos filosóficos, teológicos y metafísicos en forma alegórica, sin atreverse jamás a ofrecer respuestas a las interrogantes que iba planteando, satisfechos con la tesis, pero sin buscar la síntesis y demandándole al espectador, ante cada obstáculo demasiado complejo para ser resuelto, simplemente cerrar los ojos y dar un salto de fe... algo que tal vez sea pedir demasiado.



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