martes, 25 de mayo de 2010

Una extraña cadena de eventos

Uno pensaría que luego de 18 años leyendo cómics pocas cosas podrían sorprenderte, pero nada más lejos de la realidad.

Creo que en más de una oportunidad he expresado mi sorpresa y absoluta falta de interés por la decisión de DC de darle tiempo en pantalla a Magog. Si hay algo que me ha sorprendido de la serie es el hecho que haya sobrevivido por tanto tiempo pese a que jamás tuvo un nivel de ventas aceptables. Es cosa de ver que su número debut vendió apenas unas 22 mil copias, lo que es una sentencia de muerte para cualquier colección mainstream.

Ayer apareció una entrevista a Scott Kolins en la que cuenta que había planificado una historia de 5 partes para la serie al asumir el mando de la colección (como escritor/dibujante). Soy parcial hacia Kolins y en contra de Magog, pero viendo la trayectoria de la revista se hace difícil entender que le ofrecieran la colección y luego decidieran cancelarla... los elementos para tomar la decisión de liquidar la serie estaban hace tiempo, las ventas nunca dieron un giro hacia los números azules, pero ya tomada la decisión de darle a Kolins el mando de Magog para que entrene sus músculos creativos... ¿no habría sido mejor sostenerla un poquito más?

Repasemos:
  • Aunque nadie lo pedía, DC decidió incorporar a Magog al DCU. Lo hizo a través de un arco argumental de la JSA de Johns y Alex Ross.
  • DC reforzó el posicionamiento del personaje dándole el liderazgo de una de las series de la JSA y colección propia... nuevamente, nadie lo pedía.
  • La serie quedó a cargo de un equipo creativo bastante respetable: Keith Giffen y Howard Porter. No me gusta el trabajo de Porter ("no gustar" es un eufemismo), pero es un dibujante destacado, y a poco andar de la serie, DC decidió sacarlo y ubicarlo en otro proyecto, por lo que le quitó el piso a una colección que partió tambaleándose.
  • Cuando todo indicaba que era hora de apagar la luz (el número 6 ya vendía 8.500 ejemplares), DC decide darle un golpe de timón a Magog y entregarle la revista a Scott Kolins, quien lleva algunos proyectos como Escritor/dibujante, y se nota que en el desarrollo de dicho aspecto está siendo apoyado por DC.
  • Dos números después DC decide cancelar la serie.
Hay una buena dosis de valentía, seguida de tozudez editorial. Apostar por una serie que no muestra indicios de atraer a los lectores es valiente, pero al igual que en el caso de los comics del Red Circle, desde su lanzamiento era posible ver que no había interés por el producto y que por lo tanto lo mejor era cortar las pérdidas y replantear la estrategia. La tozudez pasa por el afán de mantenerlas vivas con la idea de revertir la tendencia a la baja, algo que puede conseguirse con series que reciben aclamación de la crítica y tienen una base de lectores dedicados y fieles, cómics de culto, pero no con cualquier revista.

En definitiva es una pena que Kolins haya visto abortado su proyecto, pero es bueno que DC le de oportunidades de desarrollar sus músculos de escritor, y que haya sentido suficiente culpa como para permitirle terminar su historia en un especial de la JSA que seguramente atraerá muchos más lectores que los que tendrá el cierrre de la colección de Magog... aún así todo el cuento resulta bastante incomprensible.


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