jueves, 5 de julio de 2012

Reseña: He-Man and the Masters of the Universe #1

por Esteban Pedreros

He-Man #1 - Philip Tan.
Escritor: James Robinson.
Lapicista: Philip Tan.
Entintadores: Ruy José y LeBeau Underwood.

Coloristas: Richard y Tanya Horie; Carrie Strachan.
Rotulador: Carlos M. Mangual

Editor: Kwanza Johnson y Sarah Litt (Asistente).
Editorial: DC Comics.

Portadas: Philip Tan y Ruy José; Dave Wilkins;

Fecha de Publicación: 04 de Julio de 2012.

Cuando supe que DC Comics publicaría una miniserie de He-Man y los Amos del Universo la recibí con muchísimo escepticismo debido a que en la entrevista promocional se decía:
[Skeletor] ha descubierto la manera de reescribir la realidad de Eternia, convirtiéndose a sí mismo en el soberano del Castillo Greyskull, y a nuestro héroes - incluyendo He-Man - en campesinos corrientes sin recuerdos de su vida anterior. Y mientras Adam es un simple leñador que sueña blandir una enorme espada, y pelear en batallas, cree que estos son simplemente sueños. Eso hasta que una misteriosa hechicera se acerca a él y lo lleva a un viaje épico para salvar toda Eternia.
Me pareció que Robinson había encontrado la forma de tomar un concepto sencillo y hacerlo aburrido.

Como señala la descripción, Adam es un leñador del Bosque, que lleva una sencilla vida campesina cuidando a su anciano padre que experimenta delirios de una vida como parte de la realeza. Un día un ave se posa junto a él y experimenta vívidos sueños que lo impulsan a dejar su cabaña en el bosque y emprender un viaje sin rumbo definido. Allí se encuentra con Beast Man, quien lo ataca conociendo su nombre, pero recomendándole primero que vuelva por donde vino... en la batalla Adam se da cuenta de que sabe más sobre pelear de lo que creía y consigue la determinación necesaria para continuar su viaje.

No sé por dónde empezar a criticar esta serie. He-Man es para mi un dibujo animado de mi niñez que no exigía mucho del espectador y con un esquema simple y repetitivo que sólo como niño era capaz de tolerar. Si quieres agregarle complejidad a la estructura, hay que hacerlo bien, pero más importante aún, eso es como querer hacer una historia oscura y depresiva con el ratón Mickey, no tiene mucho sentido...




Robinson parte de una premisa archi-repetida y la plantea mal, queda medianamente claro que Skeletor algo hizo como para que Adam olvidara que es He-Man, pero a la vez Skeletor sabe que Adam es He-Man y sabe dónde vive Adam. Si yo fuera Skeletor, no dejo que el enemigo que me derrotó en todos los capítulos de la serie animada siga vivo y con posibilidad de recuperar la memoria y los poderes... voy y lo mato. Le vendría bien a Skeletor un Scott Evil que le dijera que lo mejor es dispararle en la cabeza a Austin Powers de una buena vez (Actualización: aparentemente hubo consecuencias para el mal trabajo de Robinson).

Incluso si están dispuestos a aceptar el concepto detrás de la serie. Nos encontramos con malos diálogos, malos cuadros narrativos y con 20 páginas de historia que incluyen una batalla mal coreografiada y que poco hacen por explicar de forma coherente la idea detrás de la miniserie. El dibujo de Philip Tan es simplemente malo, se nota que es un dibujante que se aburre cuando no está haciendo pin-ups y su narrativa sufre debido a ello.

He-Man and the Masters of the Universe es una serie aburrida, mal dibujada, erróneamente concebida (en mi opinión) y mal planteada. Si son fans de MOTU, tal vez hasta les guste, pero seguramente uno no sería muy quisquilloso con un vaso de agua amargo en medio del desierto. Mala revista... no la lean/compren/sufran.

Calificación:

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