lunes, 1 de marzo de 2010

EeC: El Impacto del iPad



Me sorprendería si alguien no supiera qué es el iPad... han pasado sólo algunas semanas desde que Steve Jobs con su aire mesiánico, bajara desde la Montaña Sagrada con un nuevo artefacto que promete modificar un poco nuestro estilo de vida y tal vez, sólo tal vez, nuestros hábitos como compradores de comics...

¿Puede el iPad producir un milagro? ¿puede masificar el consumo de cómics a lo largo y ancho del globo?

A decir verdad el iPad no me impresiona demasiado, no creo que sea un artefacto tan revolucionario como el iPod o el iPhone. Las pantallas táctiles son atractivas y divertidas de usar, pero por sí solas no constituyen un valor agregado que incentive suficientemente la renovación de una pieza de tecnología costosa como lo es un Netbook o un Notebook y en mi opinión el iPad no ofrece nada que sea tan atractivo, útil o interesante como para generar una migración tecnológica... numerosos sitios se han encargado de criticar al iPad y dado que no soy un experto, no me ocuparé del tema, pero... supongamos por un momento que el iPad fuese perfecto.

Supongamos que el iPad llegase a ocupar un lugar significativo en nuestra rutina, que se popularizara al grado que lo han hecho los teléfonos móviles... supongámoslo, porque hoy o mañana, sea por el mismo Apple u otra compañía, aparecerá un producto similar al iPad, más barato y mejorado, que hará posible la portabilidad de grandes documentos de texto e imágenes con una visualización de alta calidad. Eso va a pasar en algún momento, el punto es... cuando esto ocurra, ¿va a cambiar el negocio de los cómics?.


El año 2009 fue malo para la industria del cómic estadounidense. Las ventas disminuyeron en unidades y en dólares, producto de la contracción económica que sufrió el país del norte y cada vez parece mas cierto el día en que la industria no seguirá soportando la sostenida reducción en su universo de consumidores. No obstante lo anterior, las grandes compañías parecen haber hecho un pacto inquebrantable con el sistema de distribución y comercialización actual, pacto con el que todavía se sienten cómodos y que no están dispuestos a modificar.

¿Cuáles son los problemas de la industria del cómic estadounidense?

Es imposible diagnosticarlo con precisión desde tan lejos, pero aquí va una enumeración de lo que creo que dificulta la expansión de la industria:

  • Es una industria de nicho: Existe un grupo de consumidores reducido y fiel que gasta grandes umas de dinero y mantiene a flote la industria. Se trata de un grupo que debe estar integrado por alrededor de medio millón de lectores (probablemente menos), que obviamente gasta lo que puede en la medida que puede y sostiene al mercado.
  • Es una Industria con un único canal de distribución: Los cómics se venden en comiquerías y los tomos recopilatorios alcanzan mayor distribución en librerías. Las ventas de las distintas series se basan en un cálculo estimativo que el dueño de cada comiquería hace sobre lo que sus consumidores van a comprar en dos meses más... esa estructura prácticamente predestina a las distintas series al éxito o al fracaso. Cada dueño de tienda dispone de un espacio físico limitado para ofertar los productos que pagó, no va a encargar dátiles si sabe que comprando frutillas se asegura la venta expedita del material y el flujo de caja.
  • Es una industria subvencionada: DC Comics (¿o DC Entertainment?) y Marvel Comics son parte de conglomerados de entretenimiento, cuya mayor fuente de ingresos no son los cómics. Me parece que la industria del cómic, con los buenos resultados de taquilla que han tenido varios productos derivados de su labor creativa, es vista principalmente como un laboratorio de guiones de cine de costo relativamente bajo.
  • El Cómic es un entretenimiento costoso: Seguir una macrosaga es caro, seguir una franquicia es caro y coleccionar cómics es caro. Si leer cinco cómics semanalmente les parece algo razonable, deben tener presente que viene con un costo asociado de alrededor de 15 dólares, es decir, unos 60 dólares mensuales, apróximadamente 30.000 pesos chilenos. Para un joven exitoso no es mucho dinero, pero si recuerdan bajo qué circunstancias empezaron a coleccionar cómics, puede que 30.000 pesos no les parezcan tan razonables... cuando comencé a coleccionar cómics estos me costaban 300 pesos cada uno y podía comprar varios al mes sin demasiado esfuerzo, pero no habría podido comprar la cantidad de cómics que compraba si cada uno me hubiese costado alrededor de 1.500 pesos.
A pesar de todos estos problemas, no estoy reinventando la rueda con este diagnóstico, son problemas que se conocen hace ya casi una década y no se avisora un cambio en el horizonte. La revolución digital del comic no está en ciernes por una sencilla razón, no existe voluntad de que así sea.

El acceso a computadores personales e internet está tan extendido, que si existiese la intención, mañana mismo podría ponerse a disposición del público masivo el acceso a los cómics digitales. El iPad no viene a modificar la realidad del acceso a la tecnología y ciertamente no modifica las bases que mantienen al cómic fuera de la era digital.

Como todos sabemos, los cómics escaneados pueden conseguirse gratuitamente a horas de su publicación. El cómic digital se ha masificado entre su público objetivo y la cantidad de gente que los consume de esa forma supera ampliamente la que gasta dinero en ellos. Apostar por el cómic digital como formato no es necesariamente un Salto de Fe, no se trata de una plataforma desconocida para sus consumidores que pueda alienarlos (no a todos al menos).

¿Que se necesita?

Voluntad comercial. Alguien que sea capaz de conseguir un acuerdo editorial que traslade el negocio desde un medio al otro o un éxito comercial de algún emprendedor que obligue al resto a seguirle el paso, porque tal como están las cosas, ni el iPad ni ninguna otra maravilla tecnológica permitirá que las personas cuenten con otra cosa que no sea un puñado de comics digitales producidos por algunas compañías para su aparato de elección, mismo en el cual tendrán almacenado un gran inventario de cómics escaneados, descargados gratuitamente.

Deja tus comentarios o escríbenos directamente a comicverso@gmail.com